miércoles, 17 de febrero de 2010

EL "EXITOSO" PERÚ DE ALAN GARCÍA ENCIERRA A 3 MILLONES DE NIÑOS Y NIÑAS TRABAJADORES

TELESUR
Tres millones de niños y adolescentes trabajan en Perú

Según el documento, el 59.1 por ciento de los niños y adolescentes que trabajan se concentran en agricultura, ganadería, caza y avicultura; el 19.8 por ciento están en comercio; el 9.3% en hogares privados con servicio doméstico y el 8.8 por ciento en la industria manufacturera.

Al menos tres millones de niños y adolescentes, entre los 5 y 17 años, trabajan en Perú, principalmente en el sector agrícola o en oficios considerados como peligrosos, colocando a la nación andina con la mayor tasa de trabajo infantil de Latinoamerica, según informaron este martes fuentes del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) del Perú y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El INEI afirma que dos millones 115 mil 400 niños y adolescentes peruanos realizan actividades laborales principalmente en el sector agroganadero y en el comercio al por menor.


El especialista regional de la organización internacional, Guillermo Dema comentó que "las cifras han sido mayor a las esperadas" y detalló que 3,3 millones de niños y adolescentes, entre los 5 y 17 años, realizan una actividad económica, lo que equivale al 42 por ciento de la población nacional en esa edad (que asciende a 7,9 millones).

El INEI en su informe especificó que 28 de cada 100 niños y adolescentes realizan actividades laborales e informó que hay zonas en las que el fenómeno ha crecido significativamente como en los departamentos de Amazonas (noroccidental), Ucayali (centro-oriental ), Madre de Dios (suroriente), Junín (central ) y Huánuco (nor-central). Por el contrario, en Cajamarca (norte) y en Región Lima (centro-occidental) el trabajo infantil ha decrecido.

En el caso de Lima Metropolitana, la población de 6 a 17 años de edad que laboran asciende a 102,177, y de ese monto el distrito que congrega el mayor número es San Juan de Lurigancho con 13,678, y duplica a la cifra de Ate, el segundo distrito con mayor población de niños y adolescentes trabajadores (7,608 personas).

La llamada encuesta nacional de trabajo infantil (ETI) realizada por el INEI reveló que 66,7 por ciento de los niños, entre 5 y 13 años, se dedican a la agricultura, la ganadería, la pesca y la minería, y que el 70 por ciento de los niños que trabajan lo hace en condiciones consideradas peligrosas.

Además, Dema subrayó que "la mayoría de niños residentes en áreas rurales trabaja, pues el 70 por ciento de menores de las áreas rurales del Perú participa en actividades económicas. Mientras que en el área urbana, la cifra decae al 27 por ciento".

"Lo que está claro es que los niños y niñas trabajadores de hoy están condenados a ser padres y madres de hogares pobres. Se está creando un círculo de pobreza y de exclusión que está marcando el desarrollo del país", expresó el especialista de la OIT.

La encuesta también encontró que "más de la tercera parte de los adultos, padres de niños trabajadores, reportan haber trabajado cuando fueron niños, lo que revela que el trabajo infantil está muy arraigado" en el país.

Una de las razones de la alta tasa de trabajo infantil en la nación andina es el nivel de pobreza que afecta al 39 por ciento de la población, además de los patrones culturales heredados y los altos índices de desempleo en el país.

De la encuesta del INEI se concluye que sólo el 50 por ciento de la población del Perú es asalariada, el resto es autoempleada o informal, lo que contribuye a que la mayor parte de los niños trabajadores "estén vinculados en su actividad laboral con algún familiar, y generan algún producto cuya venta va al ingreso que es parte del presupuesto de la familia y no se distribuye bajo la forma de un salario", según indicó el investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú, José Rodríguez.

Rodríguez llamó la atención sobre el hecho de que el Gobierno "no ha hecho nada" para revertir esta situación y tampoco ha desarrollado un sistema que cree oportunidades para "romper los círculos viciosos de la pobreza".