miércoles, 24 de febrero de 2010

ESPAÑA: KURDO QUE RECLAMA POR LIBERACIÓN DEL KURDISTÁN, ARROJA ZAPATO A PRIMER MINISTRO TURCO

INFOBAE.COM
El autor del último "zapatazo" podría ser expulsado de España

El kurdo de 27 años continúa detenido en un centro penitenciario de Sevilla. Se le imputan delitos contra la comunidad internacional, de injurias y resistencia a la autoridad. El video

El joven de 27 años de origen kurdo que arrojó el lunes un zapato al grito de "Kurdistán libre" contra el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, cuando salía del ayuntamiento luego de recoger el premio NODO, podría ser expulsado del país sin ser juzgado.

Así lo solicitó ayer la Policía, que pidió al juez que conmute la pena que pudiera imponerle por el intento de agresión por su expulsión inmediata, cuyo trámite ya inició en diciembre la Brigada de Extranjería una vez que se le retiró el pasaporte -sirio- por su situación irregular.

El joven, a quien se le imputan tres delitos, uno contra la comunidad internacional, otro de injurias y un tercero de resistencia a la autoridad, continuaba detenido en las dependencias de la jefatura de Blas Infante, donde estuvo declarando hasta última hora antes de pasar a disposición judicial.

Hasta allí fue conducido el lunes tras ser reducido por agentes de la Policía Nacional y escoltas de la seguridad privada del primer ministro turco e introducido en un coche patrulla.

La posibilidad de que sea expulsado, a pesar de que se le podría imputar un delito de atentado a la autoridad -el zapato no llegó a alcanzar a Erdogan- sin que se enfrente a un juicio, se contempla en el artículo 57.7A de la Ley de Extranjería, que así lo establece "cuando el extranjero se encuentre procesado o imputado" por un delito con penas de prisión inferior a seis años.

La imagen de un zapato de la talla 44 sobrevolando la cabeza del primer ministro de Turquía cuando entraba en su coche oficial dio la vuelta al mundo.

También la actuación de los agentes de Policía y los escoltas de Erdogan, que se abalanzaron sobre el joven kurdo reduciéndolo en el suelo y tapándole la boca.

Ayer, medios de comunicación de toda España se hacían eco del incidente, al igual que ocurría en Turquía, donde periódicos como Milliyet, Posta, o Vatan lo recogían en portada.

En la mayoría se compara este zapatazo al que propinó un periodista iraquí al entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Y es que este gesto se ha convertido en "símbolo de cualquier protesta en defensa del islam" pese a "no tener ningún significado en la cultura musulmana diferente al que pueda tener para la occidental", como explica el profesor de Historia del Islam en la Universidad de Sevilla, Rafael Valencia.