miércoles, 3 de febrero de 2010

TERRORISTA BOLIVIANO PRÓFUGO BRANKO MARINKOVIC SE REFUGIÓ EN ESTADOS UNIDOS

ARGENPRESS
Denunciado por terrorismo en Bolivia, Marinkovic encontró refugio en Estados Unidos
Jean-Guy Allard


Mientras las autoridades norteamericanas someten a inspecciones “integrales” a los viajantes de catorce países incluyendo, sin justificación alguna, a Cuba, los terroristas vinculados a la extrema derecha de América Latina siguen buscando libremente refugio en territorio norteamericano.

El último representante de esta mafia de empresarios golpistas latinoamericanos es el ex líder opositor boliviano de la región oriental de Santa Cruz, Branko Marinkovic, que la justicia del país andino acaba de denunciar como principal financista y cómplice de la banda terrorista desarticulada en ese departamento en 2009.

El servicio boliviano de Migración ha confirmado a la Fiscalía que Marinkovic salió del país el 26 de junio de 2009 del aeropuerto internacional de Viru Viru Santa Cruz en un vuelo cuyo destino fue Miami, Estados Unidos.

El 16 de abril de 2009, un grupo de la Unidad Táctica de Resolución de Crisis de la Policía boliviana irrumpió en el hotel Las Américas de la mencionada localidad y sorprendió a un comando paramilitar reclutado y financiado por Marinkovic y unos otros conspiradores.

En la operación policíaca, perecieron los mercenarios europeos Eduardo Rózsa Flores (croata), Michael Dwyer (irlandés) y Árpád Magyarosi (rumano-húngaro). Los terroristas preparaban un atentado para asesinar el presidente boliviano, Evo Morales.

La Fiscalía boliviana acaba de anunciar que las evidencias reunidas en los últimos meses demuestran la responsabilidad de Marinkovic y de otros empresarios también vinculados con la trama terrorista.

Según la investigación, Marinkovic financió a la célula terrorista integrada por Rózsa Flores, Dwyer, Magyarosi así como Mario Tadic, detenido en la operación junto al húngaro Elod Tóasó. Se comprobó que Marinkovic entregó 200 mil dólares a los terroristas para la compra de armas.

Considerado uno de los mayores latifundistas de Bolivia. Branko Marinkovic, nació el 21 de agosto de 1967 en Santa Cruz de la Sierra. Este hijo de nazi utasha croata refugiado en Bolivia, estudió en la Universidad de Texas, EEUU.

Marinkovic también financió a los elementos secesionistas opuestos al gobierno del presidente Evo Morales que en septiembre de 2006 provocaron graves incidentes en Santa Cruz de la Sierra y otras ciudades del oriente de Bolivia.

De origen croata, Rosza Flores, el jefe del grupo de mercenarios financiado por Marinkovic, perteneció en Hungría donde residió a círculos ligados al partido neonazi Jobbik.

Por otro lado, llama la atención como una organización separatista liderada por Marinkovic, el grupo FULIDE, pertenece a la "Red Liberal de América Latina" (RELIAL), financiada y orientada por la fundación alemana Friedrich Naumann Stiftung (FNS).

FULIDE tiene la característica de exhibir svásticas, el conocido símbolo nazi, en sus manifestaciones. También se sabe que el grupo terrorista de Rosza Flores ha sido asesorado por Jorge Mones Ruiz, capo de UnoAmérica, fundación fascista asociada a la CIA.

Tales organizaciones de extrema derecha son parte de la telaraña que reúne varios grupos que se reaparecieron en los últimos meses al lado de los golpistas de Honduras dirigidos por el empresario Roberto Micheletti.

Entre otros apoyos del régimen de Tegucigalpa se encontraba el terrorista de origen cubano Armando Valladares, asociado a las actividades desestabilizadoras de Marinkovic. En Bolivia, donde viajó, Valladares actuó a través de la organización norteamericana Human Rights Foundation cuyo representante boliviano, Hugo Achá Melgar, también se refugió en Estados Unidos después de ser denunciado por complicidad con la pandilla de Rosza Flores.

En Venezuela, la FNS se suma al enorme coro de las organizaciones derechistas alineadas con el Departamento de Estado que promueven políticas neoliberales con presupuestos millonarios proveídos por la USAID y la National Endowment for Democracy.