lunes, 1 de febrero de 2010

URGENTE AFGANISTÁN: EEUU SE RETIRA DERROTADO POR EL TALIBÁN Y BUSCA "SALIDA POLÍTICA".

KAOSENLARED
Afganistán: los imperialistas organizan la retirada

David Delgado / PRCC
La derrota militar en Afganistán se veía venir. El propio general Stanley McChrystal, jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) al mando de la OTAN, reconoció en el 2009 (el año más mortífero para las fuerzas invasoras desde el inicio de la ocupación) que se estaba perdiendo la guerra, como también consideró el Secretario de Defensa Robert Gates. Ahora, bajo el eufemismo de “encontrar una solución política al conflicto”, los EEUU reconocen la imposibilidad de alcanzar la victoria en una guerra imperialista que dura ya casi una década, y declaran públicamente su derrota y rendición.

En la Conferencia de Londres sobre Afganistán, celebrada el jueves 28 de enero, los líderes mundiales de las potencias imperialistas que participan en la guerra y ocupación del país afgano, siguiendo las directrices de Washington, acordaron la creación de un plan de salida en respuesta al incuestionable fracaso de la maquinaria bélica desplegada en Afganistán, que se manifiesta en el aumento de muertes de soldados estadounidenses y de la OTAN.

En el comunicado emitido por la conferencia, en la cual participaron 70 países (las grandes potencias imperialistas y sus aliados subordinados), se hace hincapié en el apoyo al plan del presidente títere y ex agente de la CIA, Hamid Karzai, de “reintegrar” en la vida política y social a los talibanes buenos. O sea, a aquellos que estén dispuestos “a romper lazos con Al Qaeda y otros grupos terroristas y alcanzar sus objetivos políticos de forma pacífica”.

En esta línea se pronunciaron los dos generales estadounidenses con mayor responsabilidad sobre el terreno: McChrystal dijo que “cualquier afgano puede jugar un papel si se centra en el futuro y no en el pasado”, y el jefe del Comando Central de Estados Unidos, David Petraeus, afirmó que “el concepto de reconciliación, de conversaciones entre altos responsables afganos y responsables talibanes u otros jefes de la insurgencia es otra posibilidad”.

En esta conferencia, a diferencia de las que se han celebrado anteriormente, se trazaron exclusivamente las bases para la planificación de la retirada de las tropas extranjeras. Ya no se trata de reorientar la estrategia militar de agresión, de proyectar nuevas operaciones ofensivas, ni de solicitar más efectivos para intensificar los combates por un triunfo que se les antoja inalcanzable, sino de “organizar” la desbandada.

“A finales de 2010 o inicios de 2011”, según señala el comunicado presentado en Londres, se llevará a cabo la transferencia de las responsabilidades en materia de seguridad a las fuerzas afganas (entrenadas y dirigidas por los ocupantes) en las provincias más pacíficas del país, donde el ejército afgano realizaría “la mayoría de operaciones en las regiones inseguras de Afganistán dentro de tres años”.

El problema para los invasores es que la resistencia, que controla la mayoría del país, no está dispuesta a seguir el camino dictado por los imperialistas ni a hacer concesiones, por mucho que EEUU y la OTAN reconsideren su política bélica de combatir a muerte a los guerrilleros talibanes y opten por la negociación y la integración de quienes hasta ahora eran considerados terroristas.

Una muestra de la frágil y desesperada situación de los ocupantes en el país asiático es que EEUU no se ha limitado a hacer declaraciones de intenciones, sino que ya dio pasos concretos con las palabras de McChrystal asegurando que la muerte y la cárcel quedan reservadas para los extranjeros relacionados con Al Qaeda, y con la salida de cinco antiguos jefes talibanes de la “lista negra” de la ONU.

Sin embargo, el Consejo de Mando de los talibanes descartó participar en negociaciones y calificó a la Conferencia de Londres como “una pérdida de tiempo” que no solucionará nada como no lo hicieron cumbres anteriores. “La única solución pasa por la salida inmediata de todas las tropas de ocupación”, es la respuesta del Consejo, que refleja la voluntad de continuar con la lucha hasta la retirada total de forma innegociable.

Angela Merkel, que no se entera de nada a decir por sus declaraciones, consideró que fijar una fecha de salida de las tropas es un error porque “ello permitiría a los talibanes esconderse hasta entonces y pasar luego al ataque”. La resistencia no va a esperar en la retaguardia ninguna previsible retirada. Tomará la ofensiva con mayor contundencia y decisión ante las muestras palpables de debilidad de los agresores, y combatirá hasta la victoria definitiva en una guerra en la que los imperialistas son quienes sufren cada vez un mayor número de bajas.

Un día antes de que la canciller alemana emitiese semejante estupidez, su ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, reiteró que Alemania retirará sus tropas (5.000 efectivos a partir de esta primavera) en 2014, e iniciará el repliegue en el 2011, coincidiendo, en este último punto, con los planes de la Administración Obama.

De nada valen los buenos propósitos expresados por los imperialistas de abrir una vía de negociación, reconciliación e integración con los talibanes arrepentidos. Ni el programa del gobierno corrupto y marioneta de Hamid Karzai de integrar a los talibanes que abandonen la violencia (es decir, que se desarmen, se rindan y traicionen a la resistencia) con tierras, trabajo y dinero.

Tampoco servirá que EEUU envíe a 30.000 soldados de refuerzo y los europeos otros 7.000 (de los cuales 510 serán del Estado español). La realidad es que la guerra de Afganistán está perdida, como así lo certifica la reconsideración global de la estrategia militar (repliegue y retirada paulatina), y los testimonios de los altos mandos estadounidenses y sus peones en esta guerra, las potencias imperialistas europeas.

Declaró el general McCrystal que “la solución política a los conflictos es el resultado inevitable”. Sobre todo en los conflictos en los que la solución militar es imposible por la incansable lucha de la resistencia que te supera.

(*) David Delgado es miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)