martes, 16 de marzo de 2010

ARGENTINA: DERECHISTAS Y EX ALIADOS MACRI Y DE NARVÁEZ YA SE PELEARON

PÁGINA 12 (ARGENTINA)
Los socios terminaron a los cascotazos

Macri le enrostró el acuerdo que tenían para que él fuera por la presidencia y De Narváez por la gobernación. El empresario le advirtió que va a seguir recorriendo el país.

Los que fueron aliados ya ni siquiera guardan las normas que impone la cortesía. Tras un fin de semana de tensa calma, en el que comenzaron a cruzar indirectas a través de colaboradores y allegados, ayer Mauricio Macri y Francisco de Narváez se dedicaron duras palabras y dejaron en claro que la manzana que genera discordia entre ellos es una sola: la candidatura a presidente en las elecciones de 2011. Mientras que el jefe de Gobierno porteño le recordó a su ex socio que “asumió un compromiso con la gente en la provincia” y que, además, “tiene un impedimento legal” para aspirar al sillón de Rivadavia, ya que nació en Colombia y sus padres tampoco son argentinos, el diputado le contestó sin nombrarlo. “A los que se ponen incómodos porque estamos recorriendo la República les decimos que no van a dejar de sentirse incómodos”, desafió. Y consultado por la superposición de sus candidaturas respondió con una curiosa cita de Mao: “Que florezcan mil flores”.

La primera piedra la tiró Macri, recién bajado de la bicicleta en la que llegó a la reunión de gabinete ayer por la mañana. Allí se acordó de su principal aliado en los comicios de 2009, quien ya hizo públicas sus aspiraciones presidenciales, aunque la Constitución se lo impide por no ser “argentino nativo o hijo de argentino”. De Narváez “tiene un impedimento legal que está viendo si lo puede resolver”, recordó el titular del PRO, que también le pasó factura por haber roto el acuerdo que habían hecho para las próximas elecciones: la candidatura presidencial sería para el jefe de Gobierno, mientras que De Narváez iría por la gobernación bonaerense.

Ya durante el fin de semana la diputada Gabriela Michetti había confesado “cierta decepción” dentro de las filas del macrismo por las intenciones cada vez más evidentes de De Narváez de apuntar a la Casa Rosada. “Al aparecer Francisco con una expectativa a ser candidato a presidente y a recorrer el país con un mensaje de construcción nacional se genera cierta frustración de ese lado”, sostuvo la compañera de bloque del empresario.

Macri ayer fue más allá: “Las ambiciones personales de cada uno son propias, pero él también recuerde que asumió un compromiso con la gente en la provincia, que está esperando un cambio serio. Así la provincia no va”, lo retó.

La respuesta del diputado por el Peronismo Federal no se hizo esperar: durante la inauguración de un local de su partido, Unión Celeste y Blanco, en La Plata, sorprendió con una cita muy particular: “Creo que Mauricio está haciendo una postulación nacional razonable, pero yo estudié alguna vez ‘Que florezcan mil flores’, que no se preocupe”, se permitió la ironía. La frase en realidad es una cita incorrecta de un slogan del líder comunista chino Mao Tse Tung, “permitir que cien flores florezcan”, que correspondió a un período temprano de la Revolución China en la cual se animaba a los disidentes a exponer sus críticas al sistema.

Pero De Narváez le dedicó a su ex socio otro pasaje. “A los que se ponen incómodos porque estamos recorriendo la República les decimos que no van a dejar de sentirse incómodos porque vamos a seguir recorriendo todo el país en defensa del federalismo”, increpó. Aunque desde su entorno repiten como un mantra que ese pasaje “no se refiere a nadie en particular”, alguien muy cercano al legislador reconoció a Página/12 que “a Mauricio puede molestarle que Francisco tenga ambiciones presidenciales” y también confirmó “si hay internas en el justicialismo, De Narváez va a participar –algo que él mismo insinuó en sus últimas apariciones públicas–, siempre y cuando se respeten las reglas de juego”.

El empresario colombiano está convencido –según le comentó a este diario un frecuente interlocutor suyo– de que ya sea que apunte a la gobernación o a la presidencia, cualquier proyecto sin el peronismo o contra el peronismo no tiene posibilidades de éxito, y ese es el principal escollo que lo separa del alcalde porteño. “El PRO no tiene tiempo para armarse bien en los 24 distritos”, aseguró, contundente. “Por afuera del PJ se puede hacer una buena elección –graficó–. Algunos se presentan para hacer una buena elección y sacar algunas bancas, pero Francisco no, él apuesta a ganar.” Es por eso que esperará hasta último momento para decidir hacia dónde apuntará toda su munición.

En los pasillos de Bolívar 1, por el contrario, las cosas parecen bastante encaminadas. El comienzo de 2010 con tantas idas y vueltas entre kirchnerismo y la oposición en el Congreso parece haberle dado a Mauricio Macri el respiro que no tuvo en todo el año pasado, cuando los múltiples escándalos de su gestión (conflictos docentes, las patotas parapoliciales de la UCEP, la red de escuchas clandestinas en su administración y los lanzamientos fallidos de la Policía Metropolitana, los exabruptos de varios de sus funcionarios, entre otras cosas) lo obligaron a estar permanentemente a la defensiva.

Cuando fue consultado por su relación con Eduardo Duhalde dijo que tiene “respeto” por “todos los dirigentes del peronismo que están trabajando para dar una imagen del peronismo distinta”, luego se refirió a los planes pejotistas del colombiano –sin nombrarlos– cuando deslizó que “el eje tiene que ser la renovación” y que “la Argentina necesita una nueva generación que comande el país apoyándose en la experiencia de los que han venido hasta ahora, pero con un componente de renovación muy importante.”

Sin embargo, desde el PRO tampoco quieren ser tan drásticos porque saben que falta mucho para las elecciones: un operador parlamentario de esa fuerza aseguró a este diario que “la mayoría de los diputados del PRO quiere que se presente Macri para presidente y De Narváez gobernador” y que Federico Pinedo, titular de esa bancada, es el que hace los mayores esfuerzos para que la alianza no naufrague. Luego de que el bonaerense retrucara a las declaraciones que hizo Macri al mediodía, la estrategia fue bajar el tono a la confrontación. “Aunque nos sentimos aludidos –confesó a este diario uno de los colaboradores más cercanos del jefe de Gobierno–, no nos molesta. Es un compromiso que asumió Francisco frente a la gente y frente a nosotros, pero él puede hacer lo que quiera. Cómo no va a poder volver, si Francisco ya fue y vino muchas veces”, concluyó.

Informe: Nicolás Lantos.