viernes, 5 de marzo de 2010

CHILE: FUERTE TERREMOTO Y CONFUSIÓN POR MUERTOS

TERRA PERÚ
Réplicas estremecen Chile, persiste confusión muertos
Por Fabián Cambero e Ignacio Badal

Fuertes réplicas del terremoto revivieron el viernes el pánico en Chile, en medio de confusas cifras sobre muertos y la destitución del jefe de una oficina de la Armada que falló en alertar sobre los tsunamis que arrasaron la costa del país.

La destrucción dejada el sábado pasado por el sismo y los tsunamis, una tragedia que llevó al Gobierno a decretar duelo nacional de tres días desde el domingo, impactará a partir de marzo a la economía de Chile, anticiparon las autoridades.

Nuevas réplicas estremecieron el viernes el centro y sur de Chile, entre ellas una de magnitud 6,6, desatando el pánico en Concepción, una ciudad de 670.000 habitantes duramente azotada por el terremoto.

"Duermo en un sillón al lado de la puerta y con cada remezón salgo de la casa", dijo Miguel Serra, un vendedor que aguardaba en una fila para llenar el depósito de su automóvil de combustible en Concepción.

El terremoto de magnitud 8,8 que sacudió el sábado pasado Chile, uno de los más violentos de los que se tenga memoria, demolió partes de ciudades y fue seguido por varios tsunamis que barrieron con pueblos costeros.

Chile, una de las economías más estables de América Latina, necesitaría ayuda internacional para su reconstrucción, que demoraría entre tres y cuatro años.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que llegó el viernes a Chile para evaluar en terreno los daños, prometió apoyo a la mandataria Michelle Bachelet y a su sucesor el presidente electo Sebastián Piñera.

Ban, quien dispuso la entrega de insumos y de 10 millones de dólares de un fondo de emergencia temporal, se trasladará el sábado a las castigadas ciudades de Concepción y Constitución.

DESTITUCION EN LA ARMADA
El viernes comenzó también la búsqueda de responsables por fallos en el sistema de alerta de tsunamis.

Tras admitir que informó con poca claridad sobre el riesgo de tsunamis, la Armada chilena destituyó al jefe de la oficina encargada de disparar las alarmas de maremoto.

"Se ha resuelto relevar de su cargo al director del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (...) con miras a restablecer la credibilidad y confianza en ese importante organismo", dijo la institución en un comunicado.

La furia de las olas era todavía visible el viernes en el puerto de Talcahuano, donde el mar desplazó un carguero de 175 metros de eslora y barcos de pescadores fueron catapultados a kilómetros de distancia.

"El olor a pescado en el centro de Talcahuano es intenso. La gente se queja de que la ayuda aún no les llega, en medio de toneladas de sedimentos que cubren las calles", dijo un testigo de Reuters.

GOLPE A ECONOMIA, PERO BOLSA REVIVE
El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, declinó el viernes dar una idea del impacto económico de uno de los peores desastres naturales en la historia de Chile.

"Esta tremenda tragedia se va a reflejar en la actividad del mes de marzo y posteriores", dijo, aunque anticipó una recuperación de la actividad gracias a los fuertes planes de inversión para la reconstrucción.

Bajo ese escenario, la bolsa chilena cerró el viernes en alza por segunda jornada consecutiva, con una ganancia de 1,2 por ciento apoyada por acciones de algunas empresas que operan en las regiones devastadas.

El peso chileno también subió más de un 3 por ciento en la semana, ante expectativas de fuertes ingresos de divisas para la reconstrucción del país.

Especialistas han calculado los daños de la catástrofe en unos 30.000 millones de dólares, equivalente al 15 por ciento del Producto Interno Bruto.

Velasco dijo que en el corto plazo el país cuenta con recursos, pues dispone de fondos soberanos por unos 14.000 millones de dólares.

"ESTAMOS TODOS VIVOS"
Mientras el Gobierno trazaba planes de recuperación, en las zonas más golpeadas muchos sobrevivientes seguían paralizados por el miedo seis días después de la tragedia.

En Constitución, una de las localidades arrasadas por la fuerza de las olas, la gente se niega a bajar de los cerros a donde corrieron en busca de refugio y seis días después de la tragedia pocos habían vuelto a sus trabajos.

"Tenemos miedo y no voy a dejar a mis hijos, a mi casa y a mi familia sola por bajar a trabajar", dijo Zacarías Rodríguez, un empleado de una empresa forestal de 42 años.

Algunos en la ciudad pintaron grafitis en las puertas de sus viviendas para tranquilizar a sus vecinos: "Familia Loyola Torres, estamos todos vivos", decía uno de ellos.

El mensaje parecía tener sentido dada la confusión sobre las cifras de muertos del peor desastre de los últimos 50 años en Chile.

En su último reporte oficial, el Gobierno chileno informó que habían 279 fallecidos identificados, descartando la cifra anterior de 802 muertos sin dar nombres. Pero Bachelet dijo que sólo en la región del Maule, barrida por los tsunamis, habían perecido 316 personas.

El total de desaparecidos podría demorar mucho tiempo en conocerse, dijo a Reuters el director del Servicio Médico Legal, Patricio Bustos.

"La cifra de desaparecidos es muy difícil de determinar. Puede demorar mucho tiempo", dijo en una entrevista telefónica desde la ciudad de Talca, también demolida.

En medio de las réplicas del viernes, Bachelet se reunió con Piñera para definir las líneas de acción cuando comience la fase de reconstrucción.

"La tarea del momento es atender de la manera más eficaz las emergencias y las múltiples necesidades (...) y eso exige una muy adecuada coordinación entre el gobierno saliente y elentrante", dijo Bachelet a periodistas.

Piñera, quien asumirá la próxima semana las riendas de un país conmocionado, adelantó que reestructuraría el sistema de advertencia de desastres. También dijo que estudia readecuar su programa de Gobierno a las necesidades de reconstrucción.