lunes, 1 de marzo de 2010

CHILE: LLEGARÍAN A 2.000 LOS MUERTOS POR EL TERREMOTO

LA NACION (ARGENTINA)
Chile: desesperadas tareas de rescate tras el sismo
Los equipos de búsqueda trabajan contrarreloj en la búsqueda de sobrevivientes; militarizan las calles para evitar saqueos; una persona falleció en medio de los disturbios; el terremoto ya dejó más de 700 muertos

A dos días del terremoto que golpeó al centro y sur chileno, rescatistas seguían hoy buscando sobrevivientes en varios pueblos devastados, mientras los damnificados pedían ayuda y militares vigilaban la región por la ola de saqueos que obligó a decretar el toque de queda en ciudades como Concepción, Lota y Coronel.

"Lo que ha pasado es muy trágico. Cada momento que pasa tenemos noticias peores", afirmó el ministro del interior, Edmundo Pérez Yoma, al anticipar que aumentará la cifra de víctimas. "Tenemos problemas de comunicación telefónica y física. Es muy complicado", resumió.

Con un balance que asciende a 723 muertos -podría llegar a 2000- y unas dos millones de viviendas afectadas, la tensión se acrecienta con el correr de las horas en medio de nuevas réplicas que se sintieron fuertemente en diversas zonas.

En tanto, los equipos de rescate continúan trabajando para dar con el paradero de personas que aún continúan atrapadas entre los escombros, mientras se espera para hoy la llegada al país andino de los primeros envíos de ayuda humanitaria internacional.

La presencia de los militares en las calles ayudó parcialmente a reestablecer el orden, pero el caos seguí reinando en varias ciudades. En Concepción, una de las zonas más afectadas por el terremoto, los militares patrullaron la ciudad revisando la identificación incluso a la prensa que dormía en sus vehículos en la calle, en las poblaciones que circundan a esta ciudad, los vecinos denunciaban intentos de robo a las viviendas y asaltos a la gente que dormía en las calles.

En las últimas horas, se conoció la muerte de una persona que resultó baleada durante la noche, en circunstancias aún no esclarecidas. El intendente regional, Jaime Tohá, confirmó el fallecimiento y señaló que se trataba de "un hecho policial" que está siendo investigado. Según la prensa local, la muerte se habría producido por una riña entre dos ciudadanos.

"Acá, gente extraña se ha subido a los techos de las casas, buscando robar algo y por más que los vecinos nos organizamos y salimos a pedir ayuda, no hay nadie, ni los milicos, ni los carabineros (policía)", advirtió una mujer desde la vecina ciudad de Lota.

Desaparecidos. Mientras tanto, la desesperación por conocer la suerte de sus seres queridos también se ha ido extendiendo a cientos de miles de chilenos que residen en el extranjero o en regiones que no se han visto afectadas por la tragedia.

En ese marco, las radios y los diarios digitales chilenos están sirviendo como buzón de mensajes para localizar a las personas que están en las zonas más afectadas y que no se pueden comunicar con el exterior debido a que no hay electricidad, ni servicios de telefonía e Internet.

Detenidos. Un total de 55 personas fueron detenidas en Concepción durante la primera noche bajo toque de queda decretado en la ciudad, una de las más afectadas por el terremoto y que fue escenario de saqueos. La cifra fue dada a conocer hoy por el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, quien se encuentra en la región de Bío Bío.

Los detenidos por violar el toque de queda se suman a otros 105 arrestados durante los saqueos y otros actos vandálicos ocurridos en la ciudad durante la jornada de ayer.

Nuevas réplicas. Anoche, se sintieron tres nuevas réplicas mayores de 5 grados de magnitud en la escala abierta de Richter en Chile, según informó el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS). Los dos sismos más potentes, de 5,8 y 5,4 grados, fueron registrados a las 23.44 y 22.10 (hora local) respectivamente, a 95 y 30 kilómetros de Talca, en la región del Maule.

Un tercer movimiento telúrico, de 5,1 grados, fue registrado a la medianoche, a 80 kilómetros de Chillan, en la región de Bío Bío.

Vuelta al trabajo. Chile intentaba hoy ponerse de pie tras el violento sismo y que dejó más de 700 muertos, borró del mapa pueblos enteros y obligó a militarizar algunas ciudades para detener saqueos.

Ante ese escenario, la industria minera, crucial para una de las economías más avanzadas de América latina, se sacudía el polvo y reanudaba las operaciones. Pero el caos reinaba todavía en las regiones del centro de Chile, donde decenas de miles de personas pasaron la segunda noche a la intemperie por temor a las réplicas, después de que el sismo demoliera casas, derrumbara puentes y alterara sus vidas.

En Santiago, menos castigada que otras ciudades, la vida iba regresando lentamente a la normalidad y la bolsa de valores tenía previsto operar. Los primeros aviones comenzaron a aterrizar el domingo en el aeropuerto de la capital, también afectado por el quinto mayor terremoto de la historia del que se tenga registro desde 1900.