martes, 23 de marzo de 2010

CHOQUE ENTRE EEUU E ISRAEL

UNIVISION
Clinton y Netanyahu chocan por Jerusalén

Hillary Rodham Clinton, secretaria de Estado, y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu expresaron el lunes opiniones encontradas sobre la construcción de viviendas en Jerusalén, subrayando la fricción reciente entre los países aliados, aunque también dieron a entender que el asunto podría estar en el pasado.

Israel anunció recientemente nuevos planes de construcción de viviendas para Jerusalén Este, la parte de la ciudad que los Palestinos reclaman como la futura capital de su Estado, y esto generó una crítica inusitada en el gobierno del presidente Barack Obama.

Clinton reiteró su desaprobación el lunes, diciendo ante una audiencia pro-Israel que las políticas israelíes de expansión en los territorios que reclaman los palestinos no beneficiarán a largo plazo al propio Israel y sí afectan la credibilidad de Estados Unidos como mediador.











Poco después Netanyahu habló ante una multitud de 8.000 activistas pro-Israel en el mismo foro, la Comisión Israelí-Estadounidense de Asuntos Públicos, entre la que había cientos de congresistas y senadores. En su discurso el primer ministro no dio marcha atrás en su postura y reiteró que construir en cualquier parte de Jerusalén es un derecho israelí.

Pero ambas partes buscaron un poco de conciliación y aunque indicaron que las diferencias pueden continuar, también dieron a entender que el choque no debería afectar más la relación o el comienzo de las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos.

Obama se ha mantenido al margen, mientras que Clinton y otros funcionarios han señalado a Israel por su anuncio de nuevas construcciones en Jerusalén, el cual fue hecho durante una visita del vicepresidente Joe Biden aparentemente para darle un revés a Estados Unidos y quizá afectar las negociaciones de paz impulsadas por ese país, incluso antes de que comenzaran.

Obama acordó entrevistarse con Netanyahu el martes en la Casa Blanca, en lo que será la primera reunión entre el mandatario estadounidense y el primer ministro israelí desde que surgió la tensión diplomática. Pero la reunión será a puerta cerrada, algo extraño, tratándose de un aliado estadounidense cercano, y quizá esto es una señal de que el pleito por los asentamientos aún no se ha resuelto.