martes, 23 de marzo de 2010

EEUU: A PESAR DE PROMULGAR LA REFORMA SANITARIA, REPUBLICANOS TRATARÁN DE LIQUIDARLA DENUNCIÁNDOLA POR "INCONSTITUCIONAL"

CLARÍN (ARGENTINA)
Obama promulgó la reforma de salud, pero los republicanos buscan frenarla

La reforma beneficiará a 32 millones de personas que hoy no tienen seguro médico y tendrá un costo de casi un billón de dólares en 10 años. El mandatario habló de "una nueva era" en EE.UU. Pero la oposición pretende impugnarla por "inconstitucional".

La nueva ley sanitaria
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promulgó hoy la histórica reforma al sistema de salud norteamericano que el Congreso aprobó el domingo después de un largo y trabado debate. El mandatario, que hizo de esta iniciativa una bandera en cuya defensa desgastó una buena porción de su capital político, celebró el inicio de "una nueva era" en el sistema sanitario de la principal potencia del globo. Pero la oposición republicana ya anticipó una serie de maniobras para demorar la implementación de la reforma, incluyendo apelaciones a la Justicia en una decena de Estados por la presunta "inconstitucionalidad" de la medida.

La reforma, que representa el mayor cambio en las políticas públicas norteamericanas desde los años 60, apunta a dar cobertura médica a unos 32 millones de habitantes de Estados Unidos que hoy no tienen seguro de salud. Implementarla le costará al Estado norteamericano 940.000 millones de dólares a lo largo de 10 años. Pero sus defensores sostienen que también ayudará a reducir el exorbitante déficit presupuestario durante los siguientes 20 años en la medida en que trata de recortar gastos del sistema sanitario.

La aprobación en el Congreso –donde todavía se dirimen un par de modificaciones al proyecto - representa, según los analistas, el mayor triunfo de Obama en lo que lleva al frente de la Casa Blanca. Pero también le implicó un fuerte desgaste de imagen, ya que el mandatario se encargó personalmente de defender el proyecto que tuvo y todavía tiene detractores. Los republicanos confían y los demócratas temen que el costo político se note en las próximas legislativas.

Antes de firmar la promulgación, el presidente alabó a los miembros del Congreso que impulsaron la reforma diciendo que han demostrado "un liderazgo histórico y un coraje poco común". El acto se hizo en la Casa Blanca, donde Obama estuvo acompañado por su vice, Joe Biden, parte de su Gabinete y unos 300 entusiasmados legisladores demócratas y ciudadanos cuyos casos particulares habían sido esgrimidos por el mandatario durante su campaña a favor de la reforma sanitaria.

Los republicanos, en tanto, siguen firmes en su oposición total a la medida, a la que cuestionan como demasiado costosa e inefectiva. Por un lado, amenazan con revertir toda la legislación si vuelven al Gobierno. Y por otro, secretarios de Justicia de 13 Estados ya interpusieron una demanda contra el Gobierno federal argumentando que la reforma es inconstitucional.

Como muchos de los cambios más radicales de la flamante Ley no entrarán en vigencia durante años (la parte más importante se notaría recién a partir de 2014), Obama se encargó de resaltar las consecuencias más inmediatas, como la capacidad de los adultos jóvenes de mantenerse en los planes de salud de sus padres y una prohibición a las aseguradoras de negar seguro a los niños enfermos.