martes, 16 de marzo de 2010

GOBIERNO TAILANDÉS TAMBALEA

LA NACION (ARGENTINA)
Tailandia: manifestantes derraman sangre contra el gobierno

Grupos opositores se autoconvocaron a donar cientos de litros de sangre que luego derramaron en las calles en reclamo de elecciones anticipadas

Miles de "camisas rojas" así se los conoce a los opositores- hicieron cola en Bangkok para donar cientos de litros de sangre que luego derramaron como "sacrificio" para reclamar la caída del gobierno y pedir el regreso al poder de su héroe, el ex primer ministro en el exilio Thaksin Shinawatra.

Los manifestantes, que acusan al ejecutivo de dar la espalda al pueblo, esperaron pacientemente su turno desde primeras horas de la mañana para donar, según los organizadores de esta vistosa protesta, 300 litros de hemoglobina, sobre todo frente a la sede del gobierno liderado por Abhisit Vejjajiva.

"Esta sangre es una ofrenda de sacrificio, para mostrar nuestro amor por la Nación, para mostrar nuestra sinceridad", proclamó Veera Musikapong, uno de los líderes del movimiento.

Los manifestantes agitaban con orgullo las botellas llenas de sangre que transportaban los camiones bajo la atenta vigilancia de la policía. "Si Abhisit se empecina, aunque no tenga sangre en las manos, la tendrá en los pies", advirtió por la mañana Nattawut Saikur, otro líder de los "camisas rojas".

Procedentes sobre todo de las zonas rurales del norte del país, consideran ilegítimo a Abhisit, un licenciado en Oxford que llegó al poder a finales de 2008 gracias a un cambio de alianzas parlamentarias. Y se proponen quedarse en Bangkok hasta la convocatoria de elecciones anticipadas. El viceprimer ministro, Suthep Thaugsuban, estimó que el movimiento podría prolongarse seis o siete días.

Pero Abhisit, de 45 años, se niega a dimitir. "No se puede tomar ninguna decisión entre el gobierno y los manifestantes ya que afecta a todo el país", declaró.

Por su parte, el parlamento tailandés aplazó hoy su sesión por no haber podido reunir el número mínimo de diputados y de senadores debido a que la inmensa mayoría de ellos no quiso desplazarse por motivos de seguridad.