sábado, 13 de marzo de 2010

OBAMA EL FRACASADO

EL PAÍS (ESPAÑA)
MOISÉS NAÍM

A nivel internacional, ha cumplido con su promesa de buscar acuerdos. Pero ha habido pocos avances

Todo le va mal. La reforma sanitaria, que fue una de las principales promesas de Obama, fracasó. Nadie la quiere. La economía también va mal. Salvó a los ricachones de Wall Street de la bancarrota mientras dejaba que los pobres perdiesen sus viviendas, creando así una fuente de feroz resentimiento entre sus propios partidarios. El desempleo sigue alto y el déficit público, la deuda exterior y la dependencia financiera de China se ciernen como graves amenazas. Esto impone limitaciones al presupuesto del Pentágono y, por lo tanto, a la hegemonía militar del país. La brecha entre republicanos y demócratas se profundiza cada vez más, lo que dificulta construir las coaliciones políticas necesarias para aprobar leyes indispensables.

Internacionalmente las cosas tampoco van bien. Obama transformó la insurrección de los talibanes en Afganistán en un amplio conflicto bélico que además extendió a Pakistán, corriendo así el riesgo de desestabilizar los precarios equilibrios políticos de esta potencia nuclear. Una guerra que era de Bush es ahora la guerra de Obama. Su discurso en El Cairo, en junio de 2009, proponiendo una nueva era de iniciativas que condujeran a la paz en Oriente Próximo y una nueva relación de su país con el islam y el mundo árabe creó enormes expectativas positivas que, en menos de un año, la realidad ha desbaratado. Su intento de buscar un diálogo constructivo con Irán también fracasó y ahora de lo único que habla Estados Unidos con sus aliados es sobre el alcance y la ferocidad de las sanciones que van a imponer a Irán si no desiste de su propósito de producir bombas atómicas. Los chinos también andan descontentos con un Obama que vende armas a Taiwán, recibe al Dalai Lama y con el que no pudieron llegar a ningún acuerdo en Copenhague sobre cómo luchar contra el calentamiento global. Y los líderes europeos también están desilusionados. Sienten que Obama es distante y no los toma, ni a ellos ni a su continente, en serio. En fin, a Obama le va mal en casi todo y seguramente no será reelegido. Al igual que Jimmy Carter, será presidente por tan sólo cuatro años y después se dedicará a la filantropía, a escribir libros y dar conferencias. Obama ha fracasado.