lunes, 26 de abril de 2010

BOLIVIA: EL CELESTINO CEBO PARA EL SEPARATISTA. ¿LA PLATA DE BANZER PAGÓ LA FIANZA DE RUBÉN COSTAS?

por Rolando Prudencio (Bolivia) / FOROBOLIVIA

Es como dice ese rechoncho refrán de: darle más grasa al cerdo. Es inauditamente indigno que se hayan movilizado monedita por monedita los segundones celestinos del separatista Rubén Costas, para patéticamente pagar la finaza que le fijó el Juez Alberto Zeballos de 100.000 bolivianos por la manipuladora y mafiosa malversación que se mandó de 10 millones de bolivianos en aquel reaccionario y resquebrajador referéndum realizado el 4 de mayo del ante año pasado, por sus escisionistas estatutos; y que no sirven para nada.

Claro que los secuaces del separatista, no se quedaron cómplice y conspiradoramente cortos, pues redoblaron la recaudación en esa caritativa campaña alcanzando a ahorrar la suma de 200000 bolivianos.

Lo que no se sabe es de dónde salieron los mismos; pues no creo que sea de los bondadosos bolsillos de los modestos cruceños que se ganan el pan de cada día sudando la camiseta; a no ser que alcahuetamente lo apadrinen sus acólitos, como es el caritativo cardenal, pues puede ser que el purpurado, haya puesto su polla, cómplicemente colaborándolo con los recursos de los gastos reservados que le dieron durante el gobierno de Bánzer. O no se acuerdan acaso que el “padrecito” participó en ése retrógrado y resquebrajador referéndum de pasado 4 de mayo del 2008?

Claro que también no sería raro, que Rubén esté pagando la fianza con los mismos dineros de esos 10 millones, que se los apropió arbitrariamente; ya que del mismo cuero podrían estar saliendo las correas, pues a nadie le consta lo que hizo con los mismos, ya que nadie; y en ninguna parte del mundo gasta así nomás 10 millones de bolivianos en un reducido referéndum como el de aquella vez, en el que hubo una altísima abstención de más del 50% de la población.

Así que para cortar de raíz este raterío, y para salir de toda duda; mejor a aplicarles la Ley de Investigaciones de Fortunas, tanto al raterillo de Rubén Costas, como a su caudaloso cómplice del cardenal.