lunes, 5 de abril de 2010

BOLIVIA: EL MAS TRIUNFÓ Y AVANZÓ FUERTEMENTE EN BENI Y SANTA CRUZ

ABI BOLIVIA
MAS gana 6 de 9 gobernaciones y resigna 7 de 10 municipios principales en Bolivia (conteo rápido)
El gobiernista Movimiento Al Socialismo (MAS), del presidente Evo Morales, ganó 6 de las 9 gobernaciones departamentales, incluida la amazónica de Pando, en tanto que en nivel local resignó espacios ejecutivos en 7 de las 10 alcaldías principales, según coincidentes datos de conteo rápido difundidos por medios privados, al final del día de este domingo de elecciones en Bolivia.

El MAS ganó sin discusión las gobernaciones de La Paz (oeste), Oruro (sudeste), Potosí (sudoeste), Cochabamba (centro) y Chuquisaca (sudeste), esta última con mayor esfuerzo.

El candidato oficialista, el indígena Oscar Cocarico, se convirtió en el primer gobernador de La Paz, la segunda región más poblada de Bolivia y sede de gobierno, merced a un desempeño de 49,8% en las urnas.

Su inmediato perseguidor, Simón Yampara, del cetro izquierdista Movimiento Sin Miedo (MSM), se emplazó en el segundo lugar con 23,9% de los votos.

El triunfo oficialista más concluyente lo protagonizó Féliz González que se sentó en la poltrona de la gobernación de Potosí tras acaparar casi el 63% de los votos, poco menos de 50 puntos más que el postulante de una agrupación Ocarikuna, Orlando Careaga.

También con mayoría absoluta (51,3%) se impuso el candidato socialista Santos Tito por encima del opositor Iver Pereira (33,8%) en el departamento minero de Oruro.

Y en una reñida contienda electoral, enturbiada por denuncias de fraude -post sufragio- en las actas, el partido de Morales adhirió la gobernación de Pando (norte amazónico), hasta ahora, invariablemente, en manos de conservadores y liberales.

El candidato Luis Flores ganó la gobernación de esa región en la frontera amazónica con Brasil y Perú, con 49,7% de los votos, dos puntos más que el ex senador conservador Paulo Bravo.

Pando, Cochabamba y Chuquisaca permanecieron en el período 2006-2009 bajo el control de la oposición de derechas.

El ex presidente de los diputados bolivianos, Edmundo Novillo, ganó de punta canto la elección para la gobernación de Cochabamba, con 61,9% de los sufragios, muy por encima de su escolta, el centroderechista José María Leyes que llegó al 25%.

El candidato oficialista Esteban Urquizo se hizo de la gobernación de Chuquisaca con 50,6% de los votos, 13 puntos más que el contendor opositor John Cava, acusado de actos xenófobos.

En Santa Cruz (este) y Beni (nordeste), gobernados en la más radical oposición en el período 2006 y 2009, del primer mandato de Morales, reprodujeron poder los líderes regionales conservadores Rubén Costas y Ernesto Suárez frente a candidatos oficialistas que vendieron cara sus derrotas electorales.

Costas ganó la elección para la gobernación de Santa Cruz con 51% de los votos, 12 puntos porcentuales más que el socialista Jerjes Justiniano, mientras que Suárez le sacó en la de Beni apenas 2 puntos a la candidata oficialista, la joven Jessica Jordan, cuya votación orilló el 40%.

En la meridional Tarija, el liberal Mario Cossio fue reelecto por un cuerpo, es decir merced a los apoyos del 49,5% de los votos, poco más de 4 puntos por delante del oficialista Carlos Cabrera.

En el nivel municipal, el MAS se hizo de las alcaldías de El Alto y Cochabamba, ambas en manos de la oposición moderada entre 2006 y 2009 y, en gran avance, ganó la de Cobija, capital del departamento Pando, esquiva siempre a otra pretensión que no sea sino de derechas.

La candidata gobiernista Lucía Reis ganó sin contrastes con 54,6% de los votos en el municipio de Cobija.

El destacado socialista en Cochabamba, el artista Edwin Castellanos, ganó finalmente una dura partida sobre el derechista Arturo Murillo: 40,2% contra 37,9% y, en El Alto, quizás el más sólido bastión político de Morales, Edgar Patana se alzó con un estrecho triunfo sobre la centroderechista Marisol Chapetón a la que le faltaron 7 puntos para igualar el 38% de los votos que obtuvo el candidato oficialista.

El partido de Morales que en el nivel nacional acaparó dos tercios del electorado boliviano en diciembre último, lo que recondujo el mandato del indígena de izquierdas hasta 2015, perdió las alcaldías de La Paz -que se quedó en manos de Luis Revilla, del MSM, partido del alcalde saliente Juan del Granado, un ex aliado que tornó en opositor en medio de fuertes discrepancias- y Santa Cruz, la más importante de Bolivia, donde se renovó el díscolo alcalde derechista Percy Fernández.

Revilla recaudó el 47,7 de los votos, 12 puntos más que la oficialista Elizabeth Salguero.

Por su parte Percy Fernández se enseñoreó en la alcaldía de Santa Cruz, la más poblada de las 337 de Bolivia, con una diferencia de 22 puntos sobre el oficialista Roberto Fernández, que anotó 31% de los votos.

Quizá en el guarismo más sorpresivo de esta elección para 9 gobernadores y 337 alcaldes y sus respectivos legislativos, el MAS perdió en tramos finales la alcaldía de Oruro, de donde Morales es oriundo y nicho electoral de los socialistas criollos, que adhirió finalmente el MSM.

La periodista Rocío Pimentel, del MSM, volteó a su favor el pastel en el final de la contienda y le sacó 9 puntos al ex senador socialistas y favorito en las encuestas Félix Rojas, que orilló el 32%.

El partido del mandatario tampoco pudo copar la de Trinidad, capital departamental de Beni, donde el militar ultraconservador Moisés Shiriqui se hizo fuerte y terminó reeligiéndose con poco más del 40% de los votos.

El voto le fue esquivo asimismo en Tarija, en el subandes preñado de gas, donde el alcalde Oscar Montes se reeligió con la mayoría absoluta de los votos (52%).

Tampoco pudo remontar en el municipio de Sucre, capital constitucional de Bolivia, donde no alcanzó para desbancar al ex rector de la Universidad San Francisco de Xavier, Jaime Barrón, también envuelto en actos de racismo en esa ciudad de contornos coloniales donde en mayo de 2008 fueron vejados indígenas campesinos.

Barrón adhirió 48,4% de los votos.

Y por último, no pudo contrarrestar al alcalde de Potosí, René Joaquino, en el cargo hace tres lustros, que volvió a izarse en la silla municipal merced a los respaldo que le otorgó el 52,4% de los electores.