viernes, 23 de abril de 2010

NICARAGUA: EL COBOS NICA, EL VICEPRESIDENTE MORALES, MOSTRÓ LA HILACHA Y SE ENFRENTA AL SANDINISMO

EL NACIONAL (NICARAGUA)
Vicepresidente de Nicaragua llama "maleantes" a manifestantes sandinistas

"Nuestro pueblo es civilizado, pacífico; esos (manifestantes sandinistas) son maleantes y unos matoncitos que andan empujados por algunos que quieren llevar agua a su molino o están actuando como sicarios", dijo Jaime Morales

El vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales, quien fue escrachado por manifestantes sandinistas que cercaron por tres días el Congreso en Managua, calificó a sus agresores como "maleantes", "matoncitos" y "sicarios", en declaraciones publicadas este viernes.
"Nuestro pueblo es civilizado, pacífico; esos (manifestantes sandinistas) son maleantes y unos matoncitos que andan empujados por algunos que quieren llevar agua a su molino o están actuando como sicarios", dijo Morales en una entrevista con El Nuevo Diario.

El vicepresidente, quien en el pasado fue enemigo de los sandinistas pero luego se alió con Daniel Ortega para las últimas elecciones, hizo estas declaraciones tras una lluvia de pedradas por parte de manifestantes sandinistas contra su comitiva de vehículos luego de salir de su oficina, cerca del Parlamento, el pasado martes.

Morales desestimó de denunciar a sus agresores ante la Policía y optó por hacer público el hecho en la prensa para que Ortega se entere de lo que está pasando en el país, ya que su círculo de íntimos esconde lo que ocurre fuera de su residencia, que a la vez es su despacho presidencial, según publicó el diario.

El vicepresidente lamentó que estos actos de violencia afecten la imagen del país en el exterior, lo que "infunde temor como si aquí hubiera anarquía, aunque realmente la hay en algunos sectores y calles de Managua que han estado en manos de estos vándalos, maras criollas y chapiollas (locales) que obedecen a directrices que tienen sus propios jefecitos".

El funcionario, con bajo perfil en la administración de Ortega, fue asesor de los rebeldes 'contras' en las negociaciones de paz con el gobierno revolucionario sandinista a finales de la década de 1980 para poner fin al conflicto armado que los enfrentaba.

Morales, cuya casa le fue confiscada en esos años por los sandinistas y es la actual residencia y despacho de Ortega, llegó al gobierno tras aceptar integrar la presidencial sandinista en los comicios del 2006.