domingo, 9 de mayo de 2010

BOLIVIA: LA IZQUIERDA CIPAYA SE SACA LA CARETA

por Flavio Dalostto
La actual Revolución Boliviana, mal que les pese a algunos, no nació en una fábrica ni fue liderada por obreros. Tuvo en el sector cocalero y campesino su impulso inicial. Este impulso luego fue expandiéndose hacia otros sectores, obreros, cuentapropistas y profesionales; pero, el fuego inicial de este proceso reside en el Chapare de Cochabamba.

Y, es que, para el Pueblo Boliviano, el segundo más pobre de América Latina, no todos sus pobres sufren la misma pobreza. Hay diferentes pobrezas en Bolivia. Desde la más paupérrima y miserable, hasta aquel que se autoproclama "pobre", porque no puede cambiar su vieja computadora por una netbook. Todas esas pobrezas, son igualmente demandantes. Todos los pobres necesitan y su necesidad es una injusticia; pero aunque igualmente lícitas todas las reivindicaciones, no revisten la misma gravedad. Sobre todo, cuando se está en el quinto año de una revolución social, tras más de 500 de conquista, dominación y exterminio.

El proceso de Cambio en Bolivia, sobre todo si se considera "socialista", debe tender a la igualdad de las personas, no de una igualdad hacia abajo, sino de una igualdad hacia arriba. No achatar, sino crecer. A ningún obrero se le rebajó el salario en Bolivia (a excepción de los funcionarios públicos, empezando por el mismo presidente), durante el gobierno del MAS; pero sí se elevó la calidad de vida de los sectores más empobrecidos, de las gentes olvidadas por siglos, la mayoría de ellos sin salario, sin derechos y sin beneficios sociales . Tal vez para un obrero fabril, el monto del bono dignidad es "nada"; pero para esos ancianos sin tiempo es "todo".
Y no solo no se rebajó el salario de ningún trabajador, sino que en el 2008 tuvo un aumento del 14%. Y entre otros, se consagró el derecho de la mujer embarazada a no ser despedida , como tampoco el del hombre a punto de ser padre. Pueden parecer, para ciertos sectores muy bien organizados, "poca cosa"; pero no es poca cuando se ve la extrema pobreza boliviana, acostumbada a no ser tratados como seres humanos.

Cada sector ve su necesidad como única, y es natural que así sea; pero Bolivia es una sociedad, y es deber del gobierno revolucionario atender las demandas de cada sector. Todos deben ser beneficiados en el Proceso de Cambio; pero debido a la gravedad de la postergación sufrida tras gobiernos neoliberales, hay prioridades. Por primera vez, en la historia de Bolivia, un gobierno pone las prioridades de los sectores más paupérrimos como fundamentales. No descuida las demandas de los otros; pero no es lo mismo llegar con dificultad al fin de mes, que no llegar.

El gobierno de Evo Morales está desmontando con mucha dificultad el entramado perverso del poder oligarca consolidado por siglos: Nueva Constitución, Eliminación del Latifundio, Reconocimiento de territorios a los Pueblos Indígenas y Campesinos, Asamblea Plurinacional, Liquidación de la Justicia Corrupta, Soberanía Alimentaria, Nacionalización de Hidrocarburos y electricidad, Bono Dignidad, Bono Juancito Pinto y otros; debiendo enfrentar además una gigantesca conspiración separatista y varios intentos de magnicidio contra el Presidente.

Dirigentes obreros de ultraizquierda, enquistados en ciertos sectores de la COB, que desde el 2005 apuestan al desbarrancamiento del MAS, y que jamás lideraron el proceso de Cambio y a los cuales jamás les importó la Bolivia olvidada, han promovido una huelga "indefindida" contra Evo Morales, exigiendo un aumento salarial mayor al que el gobierno puede dar, y en un país donde la inflación es casi nula. Cuando la Huelga es "por tiempo indeterminado", es que se apuesta a Todo o Nada, sin negociación, sin posibilidad de acordar, buscando la caída de uno de los oponentes, convirtiendo al Gobierno en Enemigo. Convertir al gobierno de Evo en enemigo es asumir el verdadero rostro de una Izquierda de Derecha, que chilla por su aumento salarial pero es indiferente al sufrimiento de los marginados de Bolivia, que por primera vez, empiezan a sacar la cabeza fuera del agua. Hacer una huelga a Todo o Nada contra Evo, es hacerle el juego a la maltrecha Derecha Oligarca, que hoy bendice y apoya a esta Izquierda Cipaya, que no apuesta al Futuro de Bolivia, porque no puede ver más allá de su cheque de Fin de Mes. En su egoísmo irracional, ponen en peligro lo logrado en los últimos 5 años, se suicidan y pretenden, que como los ratones de Hamelin, todo un Pueblo elija ahogarse con ellos. No lo lograrán, y su huelga "general" será parcial y rechazada por la mayoría del Pueblo que eligió un Camino Propio, camino que no se encuentra en ningún "manual revolucionario", porque lo escribe el Pueblo, con sus lágrimas, con su sudor, con su sangre, y con sus sueños, todos los días.