sábado, 8 de mayo de 2010

BOLIVIA: LA IZQUIERDA DE DERECHA. 2 ARTÍCULOS VIEJOS PARA RELEER JUSTO AHORA

por Flavio Dalostto
domingo 26 de octubre de 2008
LA IZQUIERDA DE DERECHA


La izquierda y la derecha nacieron en Grecia, 500 años A.C.
En su libro "la sangre derramada", el escritor argentino José Pablo Feinmann, nos dice que la derecha y la izquierda, nacieron en Grecia, 500 años antes de Cristo. Sus máximos exponentes fueron Parménides y Heráclito. El primero afirmó "El ser es, y el no ser no es", con lo que nació el pensamiento conservador. El segundo dijo "No nos bañamos dos veces en el mismo río", con lo que nació el pensamiento revolucionario. Parménides dijo: "El ser es y no ser no es", no hay posibilidad de Cambio, ni de modificación, ni de evolución. Heráclito afirmó: "No nos bañamos dos veces en el mismo río", todo cambia, porque lo único que no cambia es el cambio. Ser de izquierda exige tener un pensamiento flexible, dispuesto al Cambio, todo puede ser mejorado, todo puede ser movido hacia algo mejor. Ser de derecha es tener un pensamiento rígido, inmune a la transformación, las cosas son como son, inmodificables, son de esta manera y no puede ser de otra, "el ser es y el no ser no es". Las personas de izquierda, no se conforman con la situación actual de las cosas, porque todo puede ser cambiado para mejorar, para avanzar hacia la justicia, hacia una sociedad mejor. Las personas de derecha están conformes con la realidad tal cual se les presenta, nada puede cambiar, todo es así como es, "el ser es y el no ser no es".

Cerebros de derecha y cerebros de izquierda.
Una característica del pensamiento de derecha es la soberbia, la incapacidad de admitir que somos dueños parciales de la Verdad, y que otros pueden tener algo de razón, también. Aquel que se dice "de izquierda", pero mantiene su pensamiento fosilizado, encorsetado, rígido, atado a los manuales de un socialismo inamovible y acabado, no es de izquierda, sino de derecha. Cree en un socialismo muerto, cadavérico. Puede estar afiliado a un partido socialista, comunista, anarquista o indianista, puede llevar el rótulo que quiera, pero su mente es una mente conservadora, indispuesta al cambio, mezquina frente a otras ideas u otras experiencias enriquecedoras. El pensamiento de derecha es un pensamiento pobre, árido, predecible y peligroso.
Imaginemos a algunos de esos opinólogos "de izquierda", que exhiben una intolerancia feroz frente a ciertos procesos de Cambio, simplemente por que no se ajustan al manual de instrucciones "revolucionario", que aprendieron desde hace mucho, y que no se cansan de repetir de memoria. Estos opinólogos son de derecha, aunque se disfracen de izquierda. Si demuestran tanta intolerancia desde la soledad de su inexistencia electoral, ¿Qué harían con nosotros si fuesen gobierno? El facismo, compañeros, no solo habita en la derecha expuesta; sino también en los que se disfrazan de izquierda. La intolerancia también es una característica del pensamiento de derecha. En cambio, la Solidaridad y la Generosidad pertenecen a la izquierda. Solidaridad con otros procesos revolucionarios, aunque no sean exactamente como yo quisiera que fueran; y generosidad para aceptar que estos procesos nos enriquecen a todos, por su autenticidad, por su originalidad, por su capacidad de movilizar a un Pueblo, por su experiencia, y por sus logros.

Estructuras mentales de derecha
Las estructuras materiales del capitalismo y otros engendros que rebajan a la humanidad, no nacieron de la nada. Fueron creadas por estructuras mentales en las mentes de personas reales de carne y hueso. Se pueden tratar de destruir por la fuerza material, física o de las armas, a las estructuras socio-económicas del capitalismo; pero si no se hizo el esfuerzo por quebrar las estructuras mentales que sostienen esas estructuras y que son mayoría entre los pobres, nada se puede lograr. Porque esas mismas personas conservadoras, con esas mismas mentes, volverán a crearlas, a restaurarlas y a sostenerlas. Por eso Evo nos habla de la necesidad de "Fortalecer la Conciencia del Pueblo", y Marcos de la necesidad de "Acumular Fuerzas en el Silencio"; porque si el Cambio no nace del corazón profundo del ser humano, si no lo hace propio desde adentro, si no quiebra su pensamiento, si no se fisura su inmovilidad, si no sueña con que se puede vivir mejor, de nada servirá ni reforma agraria, ni mejoras sindicales ni socialismo en Júpiter ni la mar en coche. Así es, que los procesos que han elegido la "vía lenta", como Cuba, el zapatismo, Venezuela, Bolivia y Ecuador, han dado tiempo a que sus bases produzcan cambios en su estructura mental, para que el proceso al Socialismo se sostenga en el tiempo, para que el Pueblo lo haga carne y lo sostenga y lo defienda, más allá de las coyunturas.

Decía que hay una izquierda mezquina, igual que el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. La envidia es un sentimiento de derecha, insolidario y amarrete, que caracteriza a cierta "izquierda". No soporta el éxito de otros procesos populares que el Pueblo construyó, porque considera que ella y solo ella, es la depositaria mesiánica del verdadero modelo socialista. Son macarthistas de izquierda.

Estas "izquierdas", que en Argentina llamamos históricamente "izquierdas cipayas", no solo han estado históricamente distanciadas de los procesos populares de avanzada social, sino que muchas veces a lo largo del Siglo 20, conspiraron contra éstos y hasta han tejido alianzas con la derecha "en nombre de la democracia". Hoy las vemos, por ejemplo en Argentina sirviendo de idiotas útiles al agropoder desestabilizante de la "Sociedad Rural", haciéndole el caldo gordo al pensamiento conservador de ciertos sectores de clase media. Como son incapaces de construir y llegar a la gente, se montan en los conflictos que otros provocan, para arrimar unas decenas de votos. Es el mismo criterio que tienen los escasos militantes del MIP (Movimiento Indianista Pachakutik) en Bolivia, envidioso de Evo Morales, porque este es un indio aymara que ha logrado cambios profundos y reales en la sociedad boliviana, logrando su adhesión, y quitándoles a ellos el protagonismo.

Qué es derecha y qué es izquierda
Decía que el cerebro de izquierda es flexible, y el cerebro de derecha es rígido. La mente de derecha piensa que tanto la izquierda como la derecha están situados en puntos inamovibles de la historia. No entiende la izquierda derechosa que esto también es relativo y que depende de las circunstancias históricas y el contexto temporo-espacial. Para ser claros, para dar un ejemplo, ilustro la idea con la serie "El Zorro" (de la cual soy fanático).

El Zorro se sitúa en la California de 1820, con una rígida estructura social de funcionarios y militares españoles, hacendados (terratenientes), rancheros (granjeros) y sirvientes. Un completo sistema feudal conservador. Sin embargo, nos cuenta la historia, que el hijo de uno de ellos, Don Diego de la Vega, disfrazándose de Zorro, defendía a los pobres del abuso de las clases más acomodadas. En ningún momento cuestiona la estructura feudal de la época, de la que es parte (los peones y sirvientes tampoco la cuestionan); pero para ese período, 200 años atrás, el Zorro era un hombre "de izquierda", un "socialista", un "progresista", que combate el abuso del Sistema.

La izquierda es un deslizamiento desde la derecha, desde lo pre-establecido, que se suponía inamovible. La izquierda es una torsión de la realidad social, económica y política; que nace como respuesta a lo que en determinado momento de la historia se considera "injusto". Lo que hoy nos parece conservador, ayer pudo ser revolucionario; lo que hoy señalamos como revolucionario, para nuestros nietos podrá ser conservador. Porque depende desde donde se parte, desde que presupuestos tiene establecidos determinada sociedad.

Las sociedades son conservadoras por naturaleza, y el mayor capital conservador se encuentra, justamente, en las sociedades más pobres y en los sectores más pobres de la sociedad. En 1945, en Argentina, los peones de campo vivían prácticamente en un estado de esclavitud, se les pagaba en "especias", no tenían acceso a la medicina, no tenían posibilidades de sindicalizarse, de ser indemnizados por despido o accidentes, menos de jubilarse. Con Perón al frente de la secretaría de previsión social, se promulgó el "estatuto del Peón" que le reconoció derechos humanos y legales básicos a ese sector de los trabajadores. No pedían la reforma agraria ni mucho menos. Querían que los trataran como seres humanos con derechos elementales. Ese episodio, para su época, para su sociedad, era un hecho "revolucionario", "de izquierda","socialista", si entendemos a este como el Camino irrenunciable e inacabable de la humanidad hacia la Justicia Social.

No todos los pobres, ni todos los indios, ni todos los negros, ni todos los zurdos
Hay que empezar a cerrar los oídos a lo que se dice, y prestar más atención a lo que se hace; porque podemos caer como los marineros de Ulises, presas de los lindos cantos de sirenas, y terminar devorados por estas. Ahí tenemos al famoso presidente africano Idi-Amín-Dadá, un feroz dictador negro de Uganda, que por ser "negro", "musulmán" y "anti-estado de Israel", muchos izquierdistas y socialistas de su tiempo, quisieron verlo como un gran líder revolucionario del Tercer Mundo.

El tipo resultó un Hitler negro, que masacró a las tribus ugandesas que no eran de su etnia, y descargó su furia contra la comunidad hindú, expulsándola del país, acusándola de someter económicamente a la nación. Los hindúes vinieron a ser "los judíos" del país. Arruinó completamente la vida de los ugandeses. Muchos "izquierdistas", al principio lo convirtieron en un "icono" de la Revolución. Resultó un genocida caníbal.

Ahí tenemos a Sabina Cuellar, la "malinche boliviana", que justo es decirlo, primero fue del MAS de Evo Morales, hasta que se distanció. Ser india o no ser india, ser pobre o no ser pobre, es solo una condición, no es ni virtud ni defecto. El defecto y la virtud se construyen a partir de lo que la persona hace con esas condiciones, con las que le tocó nacer. Sabemos lo que Evo hizo con su indianidad, y también sabemos lo que Sabina hizo con la suya. El primero usó su condición para construir un frente político de avanzada social multi-étnico y con las clases sociales postergadas, que está encaminando a Bolivia hacia su socialismo. La segunda usó su condición para venderla a las fuerzas de derecha que necesitaban un "rostro de la Tierra", una "careta". Sí, Sabina es una careta de los conservadores.

Ahí tenemos a muchos "etiquetados" de izquierda; que no dudan en apostar al fracaso de los procesos de Cambio en América Latina. Son de derecha, disfrazados. Así decía el general Perón "Se suben al caballo por la izquierda, y se bajan por la derecha". Todas las clases sociales están llenas de conservadores. Solo quebrando el pensamiento de derecha, florece la aspiración hacia una sociedad más justa, solo desafiando al inmovilismo de la mente, los Pueblos pueden soñar. El Sueño es Poder, porque cuando la gente cree en él, no hay poder terrenal que pueda frenarlo. Las revoluciones que están vivas, se alimentaron primero de sueños, quebraron el corral mental de sectores de la población, que pudieron imaginar otra realidad. Si no somos dueños del surcofundio que es nuestro propio cerebro particular; ¿como podremos imaginarnos ser dueños de la amplia Tierra? Primero seamos dueños de nuestra mente, y lo demás vendrá por añadidura. La etiqueta no es nada, lo importante es lo que contiene.

surcofundio: es un terreno tan pequeño que no alcanza para la subsistencia agrícola de una familia. Es aún más pequeño que el minifundio.


domingo 2 de noviembre de 2008
LA IZQUIERDA DE DERECHA II (GRACIAS, NO BEBEMOS)

Los “izquierdistas de derecha”, que atacan continuamente a Evo Morales y el proceso de Cambio en Bolivia, se pueden dar la mano con los neo-nazis del cruceñismo del Oriente Boliviano. Tienen la misma religión, la Sangre; el mismo código, la Violencia; el mismo método, la Muerte.

Igual que ese borracho que entra a una taberna, y quiere obligar a todos los parroquianos presentes a que beban vino, y se enoja si alguno le dice “no bebo alcohol”; éstos reaccionarios de “izquierda”, quieren hacer que todos beban de su bebida favorita, la sangre. Como dráculas modernos se alimentan de la que se derrama, no pudiendo soportar que existan revoluciones en Paz. Se mueren de inanición, cuando los invitan a abstenerse de romper todo, para lograr un Cambio.

No tienen amor por el Pueblo. Se cagan en él, arrogándose una representatividad que nadie les dio; y que para ser francos no la obtuvieron ni por las ánforas ni por las armas. Son políticos y filósofos fracasados, incapaces de diferenciar un error de un acierto. Las soberbia los guía y se aferran a un único camino que no garantiza la victoria, que suele saldar su aventura con decenas de miles de muertos y millones de desplazados. Desde el abismo de su derrota solitaria siguen ladrando resentimiento e insultando a los líderes honestos como Evo, que lejos de sentirse más que el Pueblo que lo respalda, ha elegido un sitio modesto de acompañamiento, de compañero y de militante de base; respetando los ritmos de la gente y privilegiando la Vida de sus compatriotas, aunque muchos no piensen como él.

Los que hacen de la crítica despiadada su único ajetreo probado, no les importa la pérdida de vidas o si una cantidad extraordinaria de familias (en su mayoría pobres), tienen que marcharse de sus terruños, por el mesianismo guerrero al que adhieren; para consumar su utopía de pocos. Olvidan que el socialismo es lucha por la Vida, no por la Muerte. No tienen autoridad moral para hablar, ni ética revolucionaria para juzgar a nadie. Son simpatizantes de guerras ciegas que en su delirio de Muerte no diferencia entre un militar o un campesino. Su obsesión maniquea, iguala a todos los que no piensan como ellos, a la categoría de “enemigo”; y al igual que las dictaduras militares se dan el lujo de decidir quienes son humanos y quienes no, quienes merecen vivir y quienes morir. Juegan a ser Dios, pero actúan como diablos.

Si tuvieran un poquito de humildad deberían reconocer que su camino todavía espera "una victoria". Si quisiesen contribuir a la revolución latinoamericana, deberían reconocer que se equivocan mucho, pero igual que un disco rayado, pretenden que otros repitan su "todo-o-nada"; y que no existen otros caminos posibles. NO, la Revolución Boliviana, mal que les pese o que no la encuentren en sus manuales “revolucionarios”, es original, tiene tiempos propios, y no pierde de vista que la “Revolución” no es un fin en si mismo, sino un medio; y que ese fin es la Felicidad del Pueblo. Ese es el problema de estos “izquierdistas” de derecha, nunca escuchan al Pueblo, creen ser la vanguardia, y se convierten en una elite desgajada de su Pueblo, y contra éste.

Ahora quieren que la Revolución Boliviana copie sus experiencias malogradas. Otros compañeros, mucho más dignos, que pasaron por experiencias violentas en el pasado, continuaron su lucha privilegiando otro camino cuando éste es posible, evitando enlutar a la sociedad; pero quienes son incapaces de reflexionar, quieren que Evo tome todo bajo el Cielo, aunque un Mar de Sangre se extienda bajo los pies de los bolivianos. No, la única sangre que habrá bajo los pies de Bolivia, es la producida por las espinas, piedras y llagas productos de la Larga Marcha hacia el Congreso para arrancar a la oposición la Nueva Constitución de Oruro-La Paz. Son tan torpes, que nunca entienden lo que significa negociar y acordar. Por eso pierden, los derrotan, fracasan e intentan sumir a sus Pueblos en un infierno de muerte y represión, que termina habilitando en algunos países sudamericanos, la asunción de feroces gobiernos neo-liberales, creando mayor influencia norteamericana y logrando el miedo generalizado del Pueblo. Pretenden rifar la posibilidad de un proceso genuino de Avanzada Social. Sostienen una bandera roja, pero no de socialismo, sino de Sangre. Gracias, señores “izquierdistas” de derecha. Pasamos. No bebemos.

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