domingo, 30 de mayo de 2010

BOLIVIA: REPENSAR EL CAMBIO Y LA REPÚBLICA CHUTA

por Flavio Dalostto

He leído atentamente la nota de Rolando Prudencio "Las presiones de la profundización del Proceso (de Cambio)", y me he identificado con muchos aspectos de ella, ya que habla de sensaciones que yo vengo teniendo pero que no había podido plasmar en un escrito. También he leído una respuesta a ese artículo del también escritor boiviano Mirko Gutierrez, que debe ser tomada en cuenta, por su condición de alertador sobre el momento que se está viviendo en Bolivia.

Cito, a continuación, parte de ese ensayo de Prudencio, que no tiene desperdicio

"Es una ley física inevitable que a mayor profundidad existe mayor presión. Es como aquella otra, que para cambiar algo tienes que comparar. O sea debes inevitablemente confrontar aquello que es, con aquello que se quiere que deje de ser lo que es, para que sea algo distinto. Vale decir, que al comparar una realidad contra otra, la anterior no puede ser la misma que la actual."
"Consiguientemente debes confrontar algo para que cambie. No se puede entender de otra mayéutica manera. Vale decir pretender que el Cambio se de sin confrontar, es como pretender profundizar algo que está sólo sumergido en la superficialidad."

"Y es que es esto lo que se ha dado, y se está dando en las dos gestiones de gobierno del Movimiento al Socialismo. O sea, son dos momentos de desarrollo de dos procesos políticos distintos, y cuya catarsis caracterizan dos momentos históricos distintos. Vale decir que durante la primera gestión del MAS, fue contrastar una realidad con otra para cambiar la primera. Consiguientemente, lo que fue en un primer momento el modelo de Mercado del Neoliberalismo, este ha sido cotejado y confrontado para cambiarlo por otro. En cambio el otro momento de desarrollo del proceso político, es la profundizació n del proceso, y que sólo será con la contestaria construcción del Socialismo."

"No en vano, la primera gestión del Movimiento al Socialismo, estuvo caracterizado por esa catártica confrontación de lo que fue, con lo que ya no podía seguir siendo..."

... ... ...

"Claro que hoy, que somos concientes de que la confrontación es lo que conduce al Cambio, y que el MAS consolidadamente se ha convertido en el conductor del proceso de Cambio; más aún después de que la desquitada desestabilizació n de la derecha fracasara. ¿Qué es lo que ahora viene ahora? No puede ser más que la profundizació n del proceso; y que no puede, ni podrá darse, sino es radicalizando su razón de ser. O sea que la razón de ser del Movimiento al Socialismo; y que este deberá producirse con más presión, para que el proceso se profundice."

"Así que cuando más se presiona, más se profundiza el proceso. Cuanto más conciencia, coherencia y compromiso hay para cambiar, más se profundizara el proceso. Así que quienes no son capaces de soportar las presiones de la profundización del Proceso, espontáneamente emergerán, saliendo a flote por haber flaqueado en el camino del Cambio. Pero el cambio seguirá su curso, porque el cambio es una necesidad histórica. "

Lo primero que yo saco en claro, es que existe una gran diferencia entre el primer gobierno de Evo y este segundo; justamente, porque como dice Prudencio, la diferencia lo marcan las características de confrontatividad. En la primera etapa, que coincide casi exactamente con la primera presidencia de Morales 2006-2009, la confrontación era contra un modelo enemigo, el neoliberalismo combinado con feudalismo en el interior de Bolivia, éste sobre todo en los llanos orientales. Este modelo opuesto, desde el primer momento estuvo claro, pero evidenció su condición de "enemigo" en la celebración de los estatutos autonómicos ilegales, en la asonada de setienbre/agosto de 2008, en el sabotaje para la sanción de la Nueva Constitución y en el entramado de la malograda célula terrorista de Rozsa en 2009. Dice Prudencio que la necesidad de confrontar, una realidad con otra, es lo que produce el Cambio; y en este caso (el primer gobierno de Evo), el Cambio se alimenta y galvaniza de la confrontación contra un enemigo evidente y peligroso. Estaba muy claro lo que este proceso de Cambio no debía ser, no ser como el enemigo que se enfrentaba; pero todavía no estaba del todo claro lo que este proceso de Cambio debía ser. Es como un Cambio que se produce por más por negatividad, por oposición a lo inquerible: no debe haber latifundios, no debe menoscabarse a los pueblos indios, no deben las trasnacionales llevarse todo el beneficio de los hicrocarburos, no deben los EEUU entrometerse en los asuntos internos de Bolivia, etc. Es, por tanto, un tiempo de guerra (2006-2009), con su punto más furibundo en la mitad del año 2008, cuando se produce la masacre de Pando, momento que marca un antes y un después en la relación del gobierno con la oposición. El enemigo se muestra en todo su poder y sus aliados corren hacia él, uniéndose y defendiendolo; porque también son "el enemigo", la jerarquía católica y la embajada de EEUU.

Este tiempo de Guerra casi abierta, entre la oposición golpista de los "cívicos", diarios basura y los latifundistas (que muchas veces son lo mismo), hizo que el Proceso de Cambio tuviera una dimensión épica, de epopeya, casi de leyenda, un poco planetaria. Por primera vez, en la historia de América Latina, un Pueblo Sudamericano, de mayoría indígena y con un líder indígena a la cabeza, derrota a los herederos de la conquista española y a los beneficiarios de las políticas neoliberales, cuya capacidad de resistencia se va achicando en un proceso que va desde la masacre de Pando en setiembre de 2008 hasta las nuevas elecciones presidenciales de diciembre de 2009, cuando Evo vuelve a ser elegido presidente de los bolivianos.

Luego del nuevo triunfo de Evo, la maltrecha oposición golpista, inicia una estrategia electoral (se avienen por fin, a ser "democráticos", no les queda otra); pero sigue recibiendo golpes durísimos con el encarcelamiento, procesamiento o huida de sus principales líderes, comprometidos con las acciones subversivas de Genocidio, Golpismo y Separatismo contra el Pueblo Boliviano.

Tras esas elecciones de diciembre de 2009, donde Evo, además de la presidencia obtiene mayoría absoluta en el Senado y en Diputados, el poder del gobierno es imparable, y la oposición golpista queda reducida a una figura decorativa sin la menor capacidad de modificación de la voluntad gubernamental. Con "Todo el Poder" y con la oposición legislativa en estado casi vegetal, asistimos a un fenómeno nuevo dentro del Proceso de Cambio, pero que, era lógico. Al haber reducido al "enemigo" a una mínima expresión, y al no tener con quien confrontar (porque ya se sabe "lo que no se quiere ser"), el Cambio, que se ha vuelto gigante, se empieza a confrontar contra sí mismo, porque ya es tiempo de saber claramente "lo que se quiere ser" (la ideología) y "como lograr lo que se quiere ser"(la estrategia), para pasar a una segunda etapa. El Cambio es Cambio, y si no cambiase, se desdice de su esencia y moriría.

Por eso, no es casual, que a partir del segundo gobierno de Evo que tiene casi todo el Poder de la Decisión, mientras que lo que queda de la oposición ya no decide, el Cambio se cuestiona a sí mismo, y empiezan a evidenciarse las diferencias, que ya existían, pero que eran subordinadas al interés mayor de derrotar el enemigo en 2008 y 2009 y de no cuestionar al Comandante en el tiempo de la Guerra (como debe ser para los soldados leales), porque en el Tiempo de la Guerra, el Comandante tiene el mando. Pero, al auyentarse el demonio opositor y al relajarse las tropas, la épica se diluye y reaparecen viejas grietas, porque los intereses sectoriales y los problemas más vulgares de la realidad cotidiana nos confrontan, y nos desafían a resolverlos. Por eso, surgen voces críticas dentro del corazón del Cambio, pero que se reivindican como parte del Cambio. En todo caso, entienden al Cambio de otra manera. Así, los cientos de miles que votaron al Movimiento Sin Miedo, la CONAMAQ, la CIDOB, la APG, parte de la COB, los maestros huelguistas, se perfilan como voces cuestionadoras dentro de este Proceso de Cambio. No se van a aliar con Marinkovich ni con Rubén Costas ni con la embajada de EEUU, porque no son el enemigo. Tal vez estén equivocados y el gobierno acierta, o tal vez sea al revés. Son visiones diferentes y seguramente intereses diferentes. Lo que está pasando es el que el Cambio se está cuestionando a sí mismo y recibe grandes presiones, más desde adentro que desde afuera, que solo pueden dar dos resultados. O acepta el desafío de la Presión y se profundiza, o quedará "como algo sumergido en la superficialidad" (Prudencio), es decir como algo que a sí mismo se imagina profundo, pero que en realidad no alcanza a mojarse los tobillos.

Es cierto, como dice Mirko Gutierrez que, "el tiempo de la confrontacion NO ha terminado. La alta burguesia nacional esta arrastrando las alas por el suelo, pero el verdadero enemigo en una pais semicolonial es la gran burguesia internacional y pese a que van de fiasco en fiasco, ellos no estan aun en ocaso." Es decir, a pesar de este momento de derrota de la extrema derecha, no están liquidados. Se encuentran, en todo caso en estado de éxtasis, conspirando. Sueñan con el regreso. No nos podemos echar a dormir sobre los laureles, aunque es reconfortante relajarse un poco y tomarse un vino, para pensar el Cambio desde esta nueva realidad política.

El Cambio no tiene propietarios, y creo que sería una buena idea, sentarse a pensarlo, desde nuestro amor a Bolivia, y desde nuestras diferentes visiones. Creo que ésto le haría mucho bien al Proceso y lo vivificaría, dándonos la oportunidad de "más conciencia, coherencia y compromiso", para que los juicios coyunturales no coronen nuestras contradicciones ideológicas; porque si calificamos a maestros huelguistas (que no mataron a nadie) y que reclamaban aumento de salario como "enemigos de Bolivia"; ¿cómo deberíamos calificar, con esos mismos parámetros, al grupo de pobladores, que tras el asesinato de 4 personas, establecieron en un lejano rincón de Bolivia, una República Chuta, que estableció la Ley del Linchamiento y la Libertad del Contrabando, desmarcándose de la Constitución Nacional? A unos, les descontarán los días trabajados. A los otros, les imploran que devuelvan los cadáveres. ¿Cómo se entienden estas contradicciones evidentes? ¿O seguiremos barriendo de nuestra casa, únicamente, la tierra que nos convenga?

Este momento, en que la oposición golpista duerme en la habitación de al lado por los golpes recibidos, es el ideal para convocar una gran reunión del Cambio, sin exclusiones, para que cada quien exponga sus ideas, y el intercambio nos enriquezca a todos. Bolivia sería la gran beneficiada, pienso yo.

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