miércoles, 2 de junio de 2010

ARGENTINA: NÉSTOR FENOGLIO, PERIODISTA Y ESCRITOR, OPINA SOBRE "HISTORIA SAGRADA DEL PUEBLO QOM EN EL PAÍS CHAQUEÑO", de Flavio Dalostto

(el día de la presentación del libro, 7 de mayo de 2010, en la sede de APUL de la ciudad de Santa Fe)

Lamento profundamente no poder acompañar "físicamente" a Flavio en este nacimiento. "Un libro" es realmente un hijo, algo entrañable, parte de nosotros mismos y en él, como en ellos, ponemos lo mejor de nosotros, nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestros ideales. Pero, quiero felicitarlo calurosamente.

El libro que hoy se presenta, parte de un trabajo mayor, es literalmente monumental, como lo es la empresa que acometió Flavio Dalostto al intentar configurar la historia sagrada del Pueblo Qom en el país chaqueño.

Como todo libro fundacional, en una cultura, además, que no ha dejado testimonios escritos, esta obra es una reconstrucción, una nueva construcción, una construcción sobre la construcción primigenia.

Es, por lo mismo, tanto una cosmogonía como una épica, la de un pueblo ab-origen, con un rico entramado social y cultural del que Dalostto es fiel custodio y promotor.

Es un esfuerzo cultural, humano, no natural. A ver: Dalostto, Fenoglio, Oscar paul y casi todos los presentes tenemos apellidos europeos, en general hijos de la corriente inmigratoria de fines del siglo diecinueve y principios del veinte.

Por eso, la tarea de Dalostto cobra el sentido de una gesta y es, lo reitero, monumental.

Temáticamente puede emparentarse esta literatura -difícil de clasificar para los que gustan equivocadamente de etiquetarlo todo- con lo más ricos del denominado boom latinoamericano, con la novelística de raíz aborigen, como puede apreciarse en un Arguedas o en Ciro Alegría. Pero su tratamiento, si bien conlleva narración, tiene otro tono, religioso si se quiere, incluso en su disposición gráfica, al modo de una biblia.

Tiene entonces un ritmo interior que lo acerca a la poesía, al salmo, a aquello que puede y debe ser cantado y contado, y bien puede darle la mano a los libros de la Torá (Dalostto rescata y compara este material con la tradición judaica), a los Vedas y sobre todo al Popol Vuh, a esos hombres de maíz -nosotros en última instancia, más allá de las sucesivas mestizaciones europeas- que pudieron sobrevivir porque podían cantarle a los dioses...

Quiero en consecuencia anticipar mi admiración por este trabajo enorme. Como escritor sé que aquí hay una enorme cantidad de "horas-silla", hay un impulso organizador que no tiene distracciones, un eje vertebrador que enhebra las distintas micro historias que constituyen la patria histórica pero también mítica del pueblo Qom.

Y sé que el combustible que hace posible semejante emprendimiento, de tan largo aliento y tan ambicioso en el único sentido de querer más, de querer mejor, es finalmente la pasión. Éste es un libro y un proyecto que está alumbrado por la pasión. Vaya entonces, mi reconocimiento y mi admiración para este apasionado trabajo, cuya primera etapa hoy se pone a consideración de todos.

Muchas gracias.
Néstor Fenoglio.