lunes, 7 de junio de 2010

ARGENTINA: SINOPSIS DEL TOMO 1 DE "HISTORIA SAGRADA DEL PUEBLO QOM EN EL PAÍS CHAQUEÑO"

por Flavio Dalostto
Sinopsis:

HISTORIA SAGRADA DEL PUEBLO QOM EN EL PAÍS CHAQUEÑO / TOMO 1


Historia Sagrada del… es una Pentalogía que integra los aspectos históricos, étnicos, antropológicos, lingüísticos y políticos del grupo de Pueblos Indios Americanos llamados “guaycurúes” por la antropología, pero autodenominados “Qom”. Comprende a tobas, mocovíes, pilagás, toba-maskoy, abipones, payaguás, kadiweus, y tal vez guachís, guatós y kadiweus del sur del Brasil.


Se trata de una Pentalogía (5 estudios), porque si bien las cinco partes son autónomas, son parte de un Todo inseparable.


El Primer Tomo es una Historia cosmogónica del origen de estos Pueblos, donde se manifiesta la Antigua Religión de los Nogüét (los Dueños y las Dueñas) y un Cristianismo no colonizado, surgido de las mismas entrañas del Gran Chaco, no como dos aspectos yuxtapuestos, sino como dos ramas de un mismo Tronco Cultural y de una misma Raíz Espiritual. Es una plataforma de ideas y creencias imprescindible para comprender el resto de la Obra.


Resumen del Primer Tomo

La historia comienza hace miles de años con una visión americana del Diluvio Universal, donde Qad’ta’á (Dios) preserva a la familia de Noé, y establece un Pacto no solo con la humanidad, sino también con la animalidad. Los descendientes de Noé pueblan muchos países en varios continentes.


Hace miles de años, en una época de gran violencia mundial, en el país de Qm, el sacerdote Ptá-Atóm (Patagón) es llamado por Qad’ta’á para que emigre con su familia a una Nueva Tierra, el Continente Americano.


Patagón tiene varios hijos, cada uno de los cuales se convertirá en el Padre o la Madre de un Pueblo Indio Americano. De los descendientes de sus hijos, saldrán los onas, tehuelches, pampas, charrúas, querandíes, guaycurúes, wichís, chiquitanos, zamucos, masqói y otras etnias del Gran Chaco. De las descendientes de las hijas de Patagón, surgirán comechingones y otros pueblos serranos.


Allí, en Am-Eríq (el Sur de América), Patagón y sus hijos, entre los cuales se destaca el joven Qom (padre de los guaycurúes, y también de etnias africanas y euroasiáticas ). La familia llevará una vida nómada, llena de peligros. Patagón recibe de Qad’ta’á la promesa que sus descendientes heredarán la América del Sur y que el Pueblo que salga del hueso de Qom heredará una “Tierra que no existe, pero existirá”, porque Dios hace lo que quiere. En esos tiempos antiguos, la mayor parte del espacio que hoy es la Región Chaqueña, estaba ocupado por un mar poco profundo, un gran bañado, el “Mar Pantano”. Patagón y su familia se asientan en las orillas de ese antiguo mar, en la “Tierra Majáiq”, una zona que hoy queda en el Chaco Salteño.


En una oportunidad, Qom es secuestrado por mercaderes del Imperio de Tiaguanaco, que lo venden a Atagualpa, secretario del rey Malco. Por una acusación falsa, Qom es enviado a la cárcel y allí demuestra sus dotes de pioxonáq (chamán). Logra influir sobre el rey Malco que lo nombra virrey de Tiaguanaco y le confía la administración del país en tiempos de crisis económica. Gracias a la habilidad de Qom, Tiaguanaco prospera y se convierte en una potencia mundial.


Qom, el poderoso virrey de Tiaguanaco lleva a su padre Patagón y a sus hermanos a vivir a la ciudad de Or, en el Ande. Qom y sus hermanos buscan esposas entre las tribus de la orilla del Mar Pantano y tienen hijos e hijas. De los hijos e hijas de Qom, saldrán los Pueblos Toba, Mocoví, Pilagá, Abipón, Payaguá, Kadiweu, Vilela, Malbalá, Guaná y otras etnias.


Allí, en el Ande, los patagonitas prosperan económicamente y se integran al país andino. Durante siglos, andinos y patagonitas conviven armónicamente bajo el gobierno de los justos reyes Malcos y los sabios sacerdotes amautas; pero un tardío gobierno impopular decide hacer de los descendientes de Patagón y de Qom, el chivo expiatorio de sus desaciertos. Los patagonitas y qompí son rebajados a la condición de esclavos y usados para la guerra, para provocar su disminución numérica. A pesar de las maniobras de ese gobierno, la disminución no se produce y los Hijos de Patagón y de Qom aumentan cada vez más.


Ese malvado Malco decide deshacerse de los descendientes de Patagón y de Qom, tomando una drástica medida, haciendo ahogar miles de niños varones en el lago. Sin embargo, un niño de la tribu toba sobrevive a la matanza. Se llamará Mosé y será criado como príncipe del Ande. Mosé vive como un príncipe hasta que siendo mayor de edad se entera de su verdadero origen. Rebelado contra su padre adoptivo, huye a la inhóspita región de la Puna, en el desierto salado de Uyuni. Allí vive una vida familiar, hasta que Qad’ta’á lo llama desde una Tuna de Fuego y le encomienda la liberación de su Pueblo. Mosé es obligado a aceptar su misión y regresa a Tiaguanaco para enfrentar a su hermano adoptivo, que ahora es el nuevo rey Malco. Luego de una gran guerra espiritual, Mosé, con la ayuda de Qad’ta’á, logra liberar a los qompí y patagonitas. Durante décadas morarán en el desierto de Sal, junto al Mar de Uyuni, en el actual Ande Boliviano. Allí, en la cima del volcán Ollagoé, Mosé recibe los reglamentos de Qad’ta’á, la Ley del Nogüét, que encamina al ser humano a una buena vida.


Finalmente, el Pueblo de Mosé viaja por las montañas de las actuales Salta y Jujuy, hasta llegar nuevamente al País Majáiq. Por el camino, reyes de la Montaña intentan exterminar al Pueblo de Mosé, pero una y otra vez son derrotados. El Pueblo Qom y sus tribus asociadas, llegan así a la orilla del Mar Pantano, desde donde Mosé es llevado a la ciudad del Cielo, sin probar la muerte. El rey Nogüét, Dueño de la superficie terrestre y Señor de los tigres, hace que Nalá’ (la mujer-sol) seque el Mar Pantano y aparezca el País Chaqueño, cuyos árboles crecerán en un solo día y en una sola noche se poblará de animales.


Una vez existente el País Chaqueño, las tribus qompí (mocovíes, tobas, pilagás, etc.) se repartirán sus distritos, de acuerdo al número de sus integrantes, y lo poblarán, compartiendo sus riquezas comunitariamente y respetando el equilibrio de la naturaleza.


En los siglos sucesivos, varias catástrofes y calamidades se sucederán en la tierra chaqueña amenazando con extinguir a las tribus; pero siempre es preservado un remanente desde el cual la humanidad vuelve a comenzar.

Luego de un período de anarquía, en que los chaqueños sufren los ataques continuos de los pueblos montañeses y serranos, los Hijos de Qom piden un rey. Tres reyes se sucederán en el dominio del Chaco, destacándose el segundo de ellos, Dabí-Lodegaxát de origen Mocobí, el cual forjará un imperio desde la Chiquitania (actual Bolivia) hasta el Mar de Ansenuza (norte de Córdoba). La capital de este gran estado será la ciudad santa de Lacangayé, en la orilla sur del río Talá (hoy Bermejo).


Luego del tercer rey, Nosaxaquín; el reino de Chaco se partirá en dos, Chaqosheó (reino del norte) con capital en Elelpatáq y Chaqolaañaxá (reino del sur) que mantendrá su capital en Lacangayé. La frontera entre ambos estados será el río Iñaté-Talá (hoy río Bermejo). Ambos reinos no se llevarán bien y más de una vez emprenderán guerras fraticidas.


Con el paso de las décadas, ambos reinos entrarán en decadencia moral y militar, siendo absorbidos por los imperios amazónicos sucesivos, Paitití y Toqantín. Estos estados conquistarán el Chaco y lo despoblarán de los qompí, para minar su resistencia. En este período, Qad’ta’á envía a sus santos oiquiaraxaiqpí (profetas), para amonestar a los qompí y hacer que retornen a la Ley del Nogüét, el reglamento que conduce a la Vida Buena. Los Hijos de Qom sufrirán el secuestro y el exilio al “Gran Norte”. Las ciudades chaqueñas serán abandonadas y el país repoblado con tribus extrañas. Pasando los años, un nuevo imperio, Amasóm conquistará a Paitití y Toqantín, y permitirá el regreso de un remanente de qompí al país chaqueño. Allí, los regresados reconstruirán Lacangayé y deberán convivir con etnias extranjeras.


A lo largo de siglos, varios imperios surgen y se derrumban en la América del Sur. El Chaco siempre será el botín sucesivo de estos estados y los qompí no recobrarán la independencia ni formarán un reino unificado.

Bajo el dominio del reino Chabín, el Chaco será ocupado militarmente.


En la orilla del río Iñaté-Talá (hoy río Bermejo) vive una muchacha abipón, es Marilichiá, llamada Chiisí-Late’é (Madre del Planeta Venus), la cual será la madre de Jesús, el Crus-Nogüét (el Dueño de la Cruz, el Tatuado de Qad’ta’á). Jesús será un gran pioxonáq (chamán) que conmoverá al Pueblo con sus milagros y preocupará a los poderosos de su tiempo por sus ideas de justicia social. Jesús-Mesí es asesinado pero Napal’Lta’á (el rey de los muertos) será derrotado por él, probando que la muerte no existe. Luego, será elevado a la ciudad del Cielo, sin probar la muerte.


Los alumnos de Jesús-Mesí difunden sus ideas de solidaridad, amor y retorno al cumplimiento de la Ley del Nogüét, dada por Qad’ta’á a Mosé en la montaña Ollagoé. Sus ideas se difunden en el mundo entero, y culturas euroasiáticas se apropian de su historia, relatándola como propia.


Otros imperios se suceden el en sur el continente americano, siendo el Gran Chaco englobado en cada uno de ellos, hasta el surgimiento del reino Coya y del imperio Inca. Tupac Yupanqui inicia la conquista del Chaco en el año 1482, después del nacimiento de Jesús-Mesí.