jueves, 17 de junio de 2010

EL SUR PERUANO PARA CONTRA ALAN GARCÍA EN RECHAZO DE EXPORTACIÓN ILEGAL DE GAS

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El sur peruano acata el paro en rechazo a la exportación de gas de Camisea
Varias ciudades del sur peruano, entre ellas la turística Cuzco, secundan hoy una paralización en rechazo a la exportación del gas del yacimiento de Camisea, una protesta que para el presidente Alan García responde a "intereses electorales".

El paro tuvo gran impacto en el Cuzco, donde fue acatado casi por la totalidad de los pobladores y se produjeron grandes movilizaciones encabezadas por las mismas autoridades del gobierno regional, según informaron los medios locales.

En la vecina ciudad de Puno, fronteriza con Bolivia, la protesta llevó a la paralización del transporte público y a que las dependencias estatales fueran resguardadas por la policía.

En Arequipa también se suspendieron las clases en los colegios y universidades y se realizaron mítines convocados por los gremios de Construcción Civil y el sindicato de profesores (Sutep).

El paro en la llamada "Macro Región Sur" de Perú (por incluir a varias regiones), comenzó hoy con intentos de bloqueos de carreteras, lo que afectó al turismo, ya que el tren a Machu Picchu, en el Cuzco, suspendió sus servicios hoy y mañana, según informó en una rueda de prensa el ministro de Turismo, Martín Pérez.

Aunque las operaciones en el aeropuerto del Cuzco se realizaron con normalidad, decenas de turistas tuvieron que ser trasladados en un convoy policial hasta sus hoteles para evitar incidentes, según informó el portal elcomercio.pe.

Junto a estas provincias, la convocatoria del paro también rige en los departamentos de la andina Apurímac y la selvática Madre de Dios, donde se han formado distintos Frentes de Defensa que reclaman paralizar la exportación del gas del yacimiento de Camisea mientras no se garantice el abastecimiento para el mercado interno.

Los huelguistas de oponen a la exportación del gas del yacimiento de Camisea, en la selva del Cuzco, y a la construcción de un ducto hacia la costa que pueda permitir esta exportación.

Los pobladores del sur peruano exigen al Gobierno que se construya el llamado gasoducto del sur, para asegurar el abastecimiento de gas a su región, un proyecto que el presidente García asegura que dejará encaminado para que lo termine el próximo Gobierno, que asumirá sus funciones en julio del 2011.

El presidente afirmó que algunos sectores con intereses electorales quieren convertir "el tema del gas natural en una bandera política", con miras a los próximos comicios electorales.

"Me imagino que candidatos de todos los niveles, que buscan siempre una bandera, en vez de hacer proposiciones importantes sobre cómo usar el gas en el sur, simplemente espantan, asustan, crean zozobra en la gente, porque es la manera más elemental de buscar apoyo electoral", declaró el gobernante sin citar a ningún político en particular.

García adelantó que ha conversado con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y con representantes de empresas brasileñas para que intervengan en la construcción del gasoducto del sur.

El gobernante ratificó que existen reservas suficientes de gas para garantizar los requerimientos nacionales y remarcó que detener la exportación del gas hubiera significado para Perú "un enorme costo" porque ya existen contratos firmados.

"En eso trabajamos y el volumen de gas que tiene nuestro país, y que estamos seguros conforme avance la perforación y la exploración va a aumentar, garantiza por muchos años todo el consumo interno que requerimos", aseguró.

A pesar de esto, la bancada nacionalista, tenaz opositora a la exportación, intentó hoy que el Congreso de la República debata sobre el tema, mientras que sus parlamentarios aparecieron vestidos con unas camisetas que rezaban "Gas de Camisea para los peruanos".

En Lima, la Confederación General del Trabajadores de Perú (CGTP) organizó una marcha en apoyo a la protesta del sur, mientras que su secretario general, Mario Huamán, aseguró que el paro es total en Cuzco.

Huamán dijo que los pobladores exigen desde hace cuatro años la construcción del gasoducto andino y denunció que en el país sólo 20.000 familias tienen acceso al gas, mientras que en Colombia este llega a cinco millones.