domingo, 6 de junio de 2010

LA OEA SE MUERE DE INANICIÓN

PRENSA LATINA
Abre con pobres expectativas Asamblea de la OEA
La 40 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) abre hoy sus trabajos en la capital peruana, con escasas expectativas sobre la trascendencia de la cita.

La cita de la desgastada entidad está dedicada al tema de la seguridad, la paz y la cooperación, aunque elude precisar amenazas a esos valores en el continente, como el peligro, reiteradamente denunciado por Venezuela, de una agresión norteamericana al país bolivariano.

En función de esa amenaza, figura la concesión por Colombia a Estados Unidos de una red de bases militares que apuntan a países vecinos como Venezuela y que también son obviadas por la asamblea de cancilleres.

En la reunión no participará el gobierno de Honduras por la negativa de la mayoría de los países latinoamericanos a reconocerlo por ser un régimen nacido de elecciones realizadas por los golpistas que en junio de 2009 derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya.

El tema de Honduras no figura también en la agenda pero será abordado, según el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien indicó que los cancilleres lo tratarán mañana.

El caso hondureño ha sido promovido en una gira del gobernante hondureño, Porfirio Lobo, el mes pasado por los dos únicos países suramericanos que lo reconocen, Colombia y Perú, aliados también de Washington.

Insulza admitió ayer que aún persisten "obstáculos importantes" para el retorno de Honduras, como la falta de garantías para el regreso de Zelaya al país, por lo que el problema no será resuelto en la presenta asamblea.

El país anfitrión promueve por otra parte un acuerdo de limitación de armamentos y el canciller José García Belaunde admitió tácitamente que la asamblea no reconocerá plenamente la propuesta de su país.

El proyecto habla al respecto de "continuar promoviendo en el hemisferio un ambiente propicio para el control de armamentos, la limitación de armas convencionales y la no proliferación de armas de destrucción en masa".

Antes, Insulza y el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, coincidieron en desalentar en forma también tácita la propuesta de Lima, al sostener que en la región no hay ninguna carrera armamentista.

La posición de Valenzuela se atribuye a que Estados Unidos es el provedor del país con más armas en la región, Colombia.

Insulza, por su parte, coincide con la posición del gobierno de su natal Chile, otro gran consumidor de armamentos y cuyas adquisiciones han sido criticadas en Perú.

García Belaunde dijo que si bien el proyecto de declaración final de la Asamblea reconoce el derecho de cada país a fijar sus prioridades en materia de seguridad, este hecho no perjudica al planteamiento peruano. Y aclaró que la declaración reconoce el "derecho soberano".

"No somos ingenuos, sabemos que es un largo camino y esperamos que vaya creciendo esta conciencia", añadió, a tiempo de considerar ilógico que la región compre armas en medio de dificultades económicas.

La situación colonial de las Islas Malvinas -tema en el que Latinoamérica no tiene el apoyo de Estados Unidos- y el informe anual sobre la necesidad de una salida soberana de Bolivia al mar, así como la situación del devastado Haití, figuran también en la agenda.

La cita congregará a representantes de 33 países, en su mayoría cancilleres y hoy hubo actividades preliminares, como las reuniones con representantes de los trabajadores, los empresarios y otros sectores de la sociedad civil.

En los diálogos destacaron las denuncias sobre violaciones de los derechos laborales y otros abusos, así como sobre la desigual distribución de la riqueza persistente en el área.