domingo, 4 de julio de 2010

ARGENTINA: ARRANCA JUICIO CONTRA EX DICTADORES Y GENOCIDAS VIDELA Y MENENDEZ

CLARÍN (ARGENTINA)

Arrancó en Córdoba el juicio a Videla y Menéndez por 31 fusilamientos

PorMarta Platía

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A casi 25 años del histórico juicio a las Juntas, el ex dictador Jorge Rafael Videla volvió a sentarse ayer en el banquillo de los acusados . Esta vez lo acompaña el represor Luciano Benjamín Menéndez –quien ya sumó tres condenas a prisión perpetua— y otros 25 cómplices.

El ex presidente de facto que derrocó el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón el 24 de marzo de 1976, deberá responder por las torturas y el asesinato de 31 presos políticos a quienes se les aplicó lo que llamaban “ley de fugas” en la cárcel del barrio San Martín de esta ciudad –conocida como Unidad Penitenciaria N° 1 (UP1)– entre abril y octubre de 1976; tres de los cuales fueron asesinados en la D2: el equivalente a una Gestapo local.

De traje azul oscuro y visiblemente nervioso, Videla de 84 años, buscó sentarse al lado de su otrora ex adversario interno, el siempre pétreo y más ducho en juicios Luciano Benjamín Menéndez, de 83, con quien no se veía desde 1979, c uando el ex jefe del Tercer Cuerpo de Ejército intentó un golpe dentro del gobierno de facto, y fue detenido en un regimiento de Curuzú Cuatiá.

Contra lo que se podía esperar, ambos se mostraron codo a codo : Videla incluso, le habló a Menéndez al oído casi sin parar durante veinte minutos, mientras en la sala familiares de desaparecidos, representantes de organismos de derechos humanos y un miniejército de abogados defensores y querellantes, intentaban acomodarse en las butacas designadas.

En esta oportunidad y a diferencia de los dos juicios anteriores, es tal la cantidad de acusados: 27 personas dentro de la “jaula de cristal”, que el tribunal se vio obligado a replantear la ubicación de algunos asientos y reducir la entrada del público.

La lectura de la acusación, seguida por Luis Eduardo Duhalde, el intendente Daniel Giacomino y su vice Carlos Vicente, además de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, llevó toda la primera jornada.

La voz monocorde del secretario del juzgado, detallando los “trece hechos” de fusilamientos mientras los familiares de las víctimas intentaban contener los sollozos, por momentos se pareció estremecedoramente a un Vía Crucis.

Ni bien concluyó, el ex presidente de facto levantó la mano como un alumno aplicado y pidió la palabra: “No, señor Videla. Ahora no. Tendrá que esperar su oportunidad” , negó serio, tajante, el juez Jaime Díaz Gavier, titular del Juzgado Federal Oral N° 1. Hubo un murmullo en la sala. Es que a nadie le pasó desapercibido el impacto de volver a ver –y escuchar– a quien fuera el jefe de la dictadura más sangrienta de la historia Argentina y –claro– verlo luego acatar la orden del juez, calladito y sin chistar.

“Por la gran cantidad de testigos y acusados, pensamos que el juicio se extenderá hasta fin de año” , le dijo a este diario el fiscal Maximiliano Hairabedián. Mientras transcurra, Videla, Menéndez y los otros 25 represores, seguirán presos en el pabellón “MD2” de la cárcel de Bouwer— destinado a criminales de lesa Humanidad — en las afueras de la ciudad de Córdoba.

Todas las víctimas de la ahora llamada “Causa Videla” fueron detenidas y encarceladas en la D2 o en la UP1 aún antes del golpe Militar y estaban a disposición del Poder Ejecutivo