jueves, 8 de julio de 2010

ARGENTINA. UN CURA APOYA MATRIMONIO GAY

ROSARIO3 (ARGENTINA)
Cura apoya las bodas gay: “La Iglesia sólo busca conservar su poder”
Nicolás Alessio, sacerdote de Córdoba, defendió el derecho de las personas del mismo sexo a casarse y dijo que la jerarquía eclesíastica “está cayendo en ridículo” al comparar el proyecto que tratará el Senado con el demonio

El sacerdote cordobés Nicolás Alessio defendió el matrimonio homosexual, aseguró que “es mucho más coherente desde el Evangelio apoyarlo que condenarlo” y dijo que “en el fondo el único argumento que tiene la jerarquía de la Iglesia es conservar el poder”.

El religioso de la parroquia San Cayetano de la provincia vecina aseguró que “en toda Latinoámerica, no sólo en Argentina, la Iglesia marca la vida social y como ha ido perdiendo ese poder y ese prestigio ahora se aferra a ese dogma y está cayendo en ridículo”.

Según dijo Alessio al periodista Roberto Caferra en el programa Radiópolis (Radio 2), ese último punto lo evidenció el arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio cuando calificó de “padres de la mentira” a quienes proponen el matrimonio entre personas del mismo sexual, que tiene media sanción en Diputados y será debatido el miércoles en el Senado.

La frase de Bergoglio, dijo Alessio, “en el lenguaje católico significa el demonio” por lo que el cardenal “no sólo dice que quienes proponen eso están equivocados sino que están endemoniados”.

“Eso ya es muy peligroso”, calificó Alessio, quien agregó que esa “afirmación me sorprende porque Bergoglio es una persona medianamente inteligente”. Al ser consultado por Daniel Amoroso sobre los fines de esa comparación, el cura de Córdoba argumentó que el arzobispo de Buenos Aires “especula con la ignorancia, el miedo y las dudas” que hay en la población en torno a la polémica.

“La Iglesia que tiene tanto poder lo está usando con toda energía para en este tema marcar la agenda. Lo lamentable es que no lo haya usado para defender a los trabajadores y a los pobres”, añadió y explicó su postura crítica en que desde el Concilio Vaticano II y la Teología de la Liberación hay una “ruptura silenciosa” dentro de la institución religiosa y conviven dos posturas distinas.