domingo, 11 de julio de 2010

COSTA RICA DIVIDIDA POR ENTREGA DEL PAÍS A LOS EEUU DE LA MANO DE CHINCHILLA

RNV
Costa Rica: Arrecian críticas a presencia militar estadounidense
La decisión del Congreso fue rechazada por sectores sociales y de partidos de oposición, quienes la calificaron de ilegal y violatoria de la soberanía

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, enfrenta fuertes críticas a su gobierno por un permiso otorgado a Estados Unidos para el ingreso 46 buques de guerra al país con el pretexto de enfrentar el narcotráfico.

La pasada semana la Asamblea Legislativa aprobó por 31 votos contra ocho otorgar un aval a la Casa Blanca que autoriza la entrada a aguas costarricenses de 46 embarcaciones, 200 helicópteros, siete mil hombres y 10 aviones de combate Harriet, desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre del presente año, reseñó la agencia Prensa Latina.

Sin embargo, la decisión del Congreso generó un inmediato rechazo de sectores sociales y de partidos de oposición, quienes la calificaron de ilegal y violatoria de la soberanía.

La presencia hasta diciembre de esa flota en la zona económica de las aguas del océano Pacífico y Mar Caribe costarricenses compromete severamente a este país, al tiempo que lo adhiere a la agenda de guerra de Washington y de paso convierte al territorio en un objetivo militar, advirtió la Comisión Nacional de Enlace, del Movimiento Popular.
Unos 46 buques de guerra, 200 helicópteros, 7.000 soldados estadounidenses y diez aviones Harrier enviados por Washington entrarán en aguas costarricenses entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2010 tras la aprobación del Congreso de Costa Rica

Plan Colombia llega a Costa Rica
En declaraciones al diario La Nación, ese órgano señaló que con el referido permiso, el gobierno de Laura Chinchilla se suma abiertamente al Plan Colombia y a la agenda de agresión y guerra contra la República Bolivariana de Venezuela y otros países suramericanos amenazados abiertamente por Estados Unidos.

Otros partidos opositores como el Acción Ciudadana, Frente Amplio y Unidad Social Cristiana, expresaron su rechazo a la decisión tras argumentar que la fuerza destructiva de los barcos, helicópteros y marines es desproporcionada para enfrentar el flagelo de las drogas.

De igual modo, calificaron la medida como una ocupación militar derivada de los compromisos adquiridos en el capítulo de seguridad del Tratado de Libre Comercio (TLC), firmado por el ex presidente Oscar Arias (2006-2010), que ya había convertido a Costa Rica en un protectorado de la Casa Blanca.