viernes, 13 de agosto de 2010

BOLIVIA: EL GOBIERNO ENFRENTADO A LA DIRIGENCIA DE POTOSÍ. EL CONFLICTO SE AGRAVA Y EVO NO DIALOGA

LA PRENSA (BOLIVIA)
Evo y ministros atacan a Potosí y el diálogo se trunca en Sucre

Conflicto: Si el Jefe del Estado no se presenta a las 09.00 en la capital, los potosinos se irán y prepararán una marcha a La Paz.

Sucre / La Prensa y El Deber.- El presidente Evo Morales atacó ayer con dureza la movilización regional de Potosí, mientras que los ministros de la Presidencia, Óscar Coca; de Autonomías, Carlos Romero, y de Minería, José Pimentel, se enfrascaron en una guerra verbal con la delegación cívica potosina y, por ello, el diálogo no se inició en Sucre.

Una numerosa comitiva potosina llegó ayer a la capital y se declaró en huelga de hambre en el Salón de Convenciones de la Gobernación de Chuquisaca. Además advirtió que si hasta las 09.00 de hoy Evo Morales no se presenta para negociar, regresará a la Villa Imperial para organizar una gran marcha hacia La Paz.

En un acto cumplido ayer por la mañana en Raqaypampa, Cochabamba, el Jefe del Estado dijo que el movimiento cívico de Potosí responde a “grupos derechistas y neoliberales” que utilizan reivindicaciones regionales para conspirar contra el Gobierno y el proceso de cambio.

“Si se dan cuenta, es una acción política (la protesta potosina), tal vez unos hermanos de verdad se han sumado a una reivindicación, pero algunos dirigentes engañan a su departamento, convierten una reivindicación en una conspiración contra este proceso ¿Qué más no habrá de eso? Yo soy cuerudo”.

El Primer Mandatario agregó que “el objetivo es desgastar a Evo Morales, los candidatos de (el alcalde René) Joaquino están haciendo huelga de hambre. Ex diputados del MNR, ex diputados del MIR, candidatos a diputado de Joaquino están haciendo huelga de hambre en La Paz”.

Pese a que una frondosa delegación de dirigentes potosinos llegó anoche a Sucre, donde la esperaban los dirigentes orureños y tres ministros, la negociación para levantar la huelga general de Potosí, que hoy cumple 16 días, no pudo comenzar, ya que Evo Morales no llegó para escuchar las demandas de la Villa Imperial.

Las cartas entre el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) y el Ministerio de la Presidencia fueron y vinieron durante la mañana. De parte de los movilizados, expresaron su disposición de negociar en Sucre, esperando la presencia del Presidente para abrir el diálogo. Desde el Gobierno, Coca respondió que el Mandatario los había esperado cuatro días en La Paz y que ellos no fueron, y por lo tanto no iría a Sucre. También informó que delegó a los ministros mencionados para negociar.

Los ministros se apoyaron en la frase “esperando la presencia del Presidente” para inferir que los potosinos aceptaban negociar sin la asistencia de Evo Morales y que además aceptaban levantar las medidas de fuerza en cuanto comenzara el diálogo.

En Potosí tenían otra idea. La comisión liderada por Celestino Condori, de Comcipo, y Julio Quiñones, ejecutivo de la Federación de Cooperativistas Mineros, partió con una condición: no comenzar a negociar si Evo no los escucha primero.

Para unificar criterios, la comitiva se detuvo en Yotala, a 20 kilómetros de Sucre. Allí hubo un ampliado en el que se decidió entrar en la sala de reuniones para informar a los ministros que esperarán hasta las 09.00 de hoy y que, si no se presenta, retornarán a Potosí para cortar la electricidad a las mineras San Vicente y San Cristóbal y masificar la huelga de hambre.

A las 21.25 comenzó de manera oficial la reunión con las palabras de Coca, quien pidió que el diálogo se lleve adelante con respeto. Luego cedió la palabra a Condori, que aseguró que portaba toda la rabia y la bronca que sentían los potosinos.

Calificó a los ministros de derechistas neoliberales que desvían el proceso de cambio y que aíslan al Presidente. Aseguró que no son interlocutores válidos porque no acudieron a tiempo a Potosí para solucionar los problemas. Finalmente, declaró a los dirigentes en huelga de hambre.

Ante esas palabras duras, los ministros reaccionaron mal. En lugar de enfriar el caldeado ambiente, iniciaron un debate ideológico con Condori y los otros potosinos.

Romero defendió su trayectoria y la de sus colegas, y para demostrar que el movimiento potosino estaba contaminado por políticos de derecha, dijo que recibió el apoyo de los cívicos de Santa Cruz y Tarija, además del gobernador tarijeño, Mario Cossío. También dijo que el Presidente siempre habla con el pueblo y que estaba hasta en tres departamentos por día, lo que le valió una rechifla, porque el Jefe de Estado no se dirigió recientemente a Potosí.

Además, les recordaron a los ministros que, en sus tiempos de dirigente sindical, el Presidente siempre dijo que los problemas se solucionaban en el lugar del conflicto, que habían aprendido de él a hacer movilizaciones y que no creían que ahora, al ser Presidente, hubiera cambiado tanto.

Los potosinos insistían en que siempre habían sido “la vaca lechera del país”. El ministro Coca no quiso ser ajeno a la controversia y amenazó con hacer público por qué el diferendo limítrofe no ha sido resuelto todavía. La discusión duró hasta las 23.45, y Romero aseguró que el presidente Morales no llegará a Sucre porque no es su trabajo negociar directamente con los sectores.

FSTMB pide que Evo intervenga

La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia pidió ayer a Evo Morales que evite que el conflicto limítrofe entre Oruro y Potosí adquiera proporciones mayores, según ANF. Considera que el Gobierno debe encarar la solución de este problema de forma inmediata. Guido Mitma, ejecutivo de la FSTMB, dijo ayer que “tiene que abrirse el diálogo y pedimos la presencia del presidente Evo Morales en el lugar, porque el pueblo potosino necesita en estos momentos una solución inmediata para que no se expanda este problema del departamento de Potosí a otras regiones del país”.