miércoles, 10 de noviembre de 2010

Fragmento Tomo 1 "HISTORIA SAGRADA DEL PUEBLO QOM..."

de Flavio Dalostto

Canto de Loquiquín.

Cantó Loquiquín delante de todo el Pueblo de Dios:
“Escuchen los Mundos y las gentes.
Caerá mi palabra como lluvia persistente,
Sobre la mente de los hombres;
Como el rocío sobre la hierba,
Me colaré en el corazón de Mi Pueblo;
La palabra de Dios está en mi boca,
Y no saldrá torcida la Palabra de Él.
Grande es Dios, Él es el Más-Alto,
Sin él, ¿quién será? Sin Dios, ¿quién se mantendrá?
Dios es la Roca, la piedra que no se rompe,
La Montaña inquebrantable, el árbol de raíz de hierro.
En Dios no hay imperfección ni defecto.
Él no tiene mancha de suciedad, ni cosa rota;
Es un Dios entero, infraccionable, sin compañeros.
Él es justo, su camino es perfecto, su celo es grande.
Le ha dado al hombre, libertad;
Más éste la usó para la maldad y la crueldad.
¡Pueblo torcido, ingrato y mezquino!
¿Así pagasteis la bondad inmerecida de Qad’ta’á?
Él, que sin necesidad de compañía, os creó;
Extrayendo los Mundos de la Nada,
Y envolviéndolos en su Amor, les dio vida,
Y les dijo: -¡Sed como Yo, Santos y Perfectos!
¡Pero fuisteis nación loca y ignorante! ¿Hasta cuando errarás?
Dios te ha sacado de la Tierra del Ande,
El lugar de tu esclavitud; hirió a las naciones
Más poderosas que tú; desbarató los ejércitos del Mundo,
Que se jactaban de sus numerosos soldados,
Y de sus innumerables armas y caballos;
Pero Dios los cortó, como quién limpia un terreno.
Dios los carpió, y no fueron; pero a ti te estableció.
A todas las naciones de la Tierra les dio países viejos,
Llenos de cadáveres por la violencia y la crueldad;
Pero a Qom y al resto de Patagón, dio un País Nuevo;
Porque miró Dios la Tierra, y vio que todo país era violento;
Y dijo: ¿Cómo les daré país limpio, si toda Tierra tiene
Derrame de sangre dolorida y de hueso cortado por hacha?
Entonces, Dios dijo: ¡No queda Tierra Santa para ellos!
Voy a buscar debajo del agua, una nueva Tierra, que no es, pero será;
¡Porque AŸÉM hago lo que quiero!
Y extendió su mano, debajo de las aguas del Mar-Pantano,
Y revolvió abajo, entre el barro, y lo Santificó, y dijo:
¡Esta es la Tierra que les daré a Mi Pueblo Santo!
Y llamó a la mujer-sol, y le dijo: -¡Sécame esta agua pantanosa!
Y se hizo, y apareció una Nueva Tierra, extraída del abajo.
La levantó de las aguas, como quién levanta un pez con una malla.
Y brotó la Tierra chaqueña, la Tierra de las maravillas.
Tierra Nueva para un Pueblo Nuevo.
Dios te eligió, la más pequeña de las naciones;
Porque Dios no mira tamaño ni fuerza muscular;
No es hombre débil de corazón y flojo de mente.
¡Él no tiene ombligo, ni padre ni madre!
¡Él es por un prodigio, por una maravilla inacabable!
Batieron las alas, los murciélagos eternos
Desde la más profunda oscuridad; ¡Pero Dios ya estaba allí!
No hubo principio para él, ni habrá final;
Más el hombre es polvillo que se desparrama
Y gota de rocío que se evapora en la mañana.
Dios es Tigre, Quiyóq-Lta’á es su nombre, y se dijo:
Qom y las tribus son mis cachorritos,
Mis tigrecitos predilectos, Yo los amo. Los protegeré.
Como águila furiosa los envolvió con sus alas enormes a sus pichones.
Madre Perfecta y Padre Perfecto es Dios, para Qom y las tribus.
Te alimentó con tortilla del Cielo, con mantequilla de langostas
Te alimentó, con miel endulzó tu boca, con carne de jabalí te engordó.
¿Quién como Dios, que siendo Todo, protegió a la Nada,
y la llamó ‘Mi Hijo’ ¡Alaben a Qad’ta’á!
¿Y que hizo la Nada? ¡Despreció a su fabricador!
Porque Dios es Todo, y la Nada es en el adentro de Él.
Dios miró a Qom, y le dijo: ¡Sé justo, y te prosperaré!
Pero Qom no retuvo memoria de las maravillas
Que Dios hizo por él, distinguiéndolo de las naciones,
Quemando con fuego del Cielo a sus enemigos,
Y transformándolos en carbón de carne.
Y resultó que Qom, adoró dioses que son nada,
Y demonios que traen amargura y oscuridad,
A Miquilo dios de Sáqta y a Payáq dios de los malos.
Dijo Dios ‘No me abandones, porque no te miraré;
No me desprecies, porque no te escucharé’.
Qom es pequeño, Si no lo cuida Dios,
¿Quién atajará al Pueblo del Mal?
¿Quién frenará al Tigre de la Oscuridad?
¿Quién se salvará de su diente filoso?
Si Qom y las tribus, no se arrepienten,
Y abandonan su rebeldía contra Dios;
Vendrá el Tigre del Este, cruzando el Mar-Océano;
Y traerá toda su maldad y su perversión.
Se derramarán los malos, los Hijos de Uropo,
Gente predispuestamente mala desde su juventud.
Uropo se comerá la carne de Qom y las naciones;
Qat, hijo de Uropo, devorará el cerebro de Chaco y las provincias;
Si se enfría el amor de Qom, sobrevendrá el desastre.
Por eso, Qom, Pueblo de Dios, retoma el camino
Que Dios te señala como columna de fuego;
Para que no te desbarate la nación maligna,
Para que no te desparrame el pie del hombre cruel,
Ni rompa a tus bebés contra una piedra,
Ni arranque al hijo por nacer con filo de espada,
Ni se lleve a tu muchacho por sirviente
Ni a tu hija para contentamiento sexual.
¡No seas pueblo necio, Gente sin Buen Consejo,
que se arrebata en sus decisiones, y equivoca locamente su camino!
Dios es grande, ¿Quién le arrancará un cabello y vivirá?
Sé fiel, Qom y las tribus, a Qad’ta’á tu Dios, la Fuerza Nogüét;
¡Cuídalo Todo! ¡Toda Cosa y toda Vida!
¡Porque así como Dios te cuida, tú cuidas al mundo!
Para que Dios te favorezca, y te de tranquilidad.
Porque si desprecias a Qad’ta’á, él se retirará;
Y cuando te rompa en pedazos tu enemigo,
Dios dirá: -¡Qué busquen a Miquilo, dios de Sáqta!
¡Que busquen a Satanáj, dios de Uropo!
¿No buscaron dioses compañeros,
que a nadie reprenden? ¿No fabricaron llamas de oro, y se postraron?
Las naciones del Mundo los aplastarán como a hormigas.
Más si quedase un resto de Mi Pueblo, y se arrepintiese;
Yo pondré a un qom correr a mil.
Y a dos chaqueños correr a diez mil.
Y asentaré a Mi Pueblo otra vez, junto al río, junto al bosque;
Para disfrutar de las delicias frutales de Chaco,
Para gozar de la carne del ñandú.
Lo envolveré en mi Amor,
Porque Yo soy Dios, Aÿemaÿóm
Y hago lo que quiero”.