viernes, 3 de diciembre de 2010

ARGENTINA: SE CONFIRMA QUE DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, EL "PADRE" DE LA ESCUELA, ERA UN DESGRACIADO

Los duros castigos que proponía Sarmiento para los alumnos con mala conducta

Así se desprende de los manuscritos hallados por una maestra en una escuela bonaerense, en los que el "Padre de la Educación argentina" da consejos a un director que lo consultaba sobre la reprimenda para un chico

Al parecer, en pleno siglo XIX las normas de disciplina en las escuelas distaban mucho de lo que son en la actualidad. Y nada menos que el "Padre de la Escuela", Domingo Faustino Sarmiento, proponía duros castigos para los alumnos que no respetaban las normas de convivencia en el colegio.

Según unas cartas halladas por una maestra en una escuela de la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, el ex Presidente aconsejaba duras medidas para un chico que tenía actos de indisciplina.

"Ante la consulta de un Director de una escuela sobre cómo debía castigar a un alumno, Sarmiento expresa que a ese chico incorregible había que suspenderlo un año de la escuela, y visitar a los padres periódicamente para ver cómo se seguía portando el alumno durante ese año de castigo. Y si no mejoraba, no había que permitirle el reingreso al colegio", contó Graciela Rodríguez, la docente que halló esos valiosos documentos, en declaraciones a Radio 10.

Entre los documentos encontrados, hay cartas, informes, pautas de conducta en el aula y consejos a los maestros sobre distintas cuestiones como la disciplina escritos de puño y letra por Sarmiento. También se hallaron manuscritos de Marcos Sastre y de Francisco Berra, los primeros directores generales de Escuelas que tuvo la provincia de Buenos Aires.

Además de la dura propuesta de Sarmiento, que difícilmente sea compartida por estos días, hay otras soluciones a la indisciplina de los alumnos, como las que detalla Marcos Sastre y que implementa una especie de puntaje: los chicos con buena conducta sumaban puntos y restaban cuando se portaban mal.

Los documentos, de un valor histórico inestimable, fueron hallados en un viejo armario de la Escuela Nº 1 de San Miguel del Monte, en la provincia de Buenos Aires, en momentos en que se estaban realizando trabajos de refacción en el edificio.