lunes, 31 de enero de 2011

EGIPTO: SANGRIENTA DICTADURA DE MUBARAK A PUNTO DE SER DERROCADA POR LA REVOLUCIÓN POPULAR

LA NACION (ARGENTINA)
Se intensifican las protestas en Egipto y convocan a una huelga general indefinida
06:19 (actualizado a las 12:56)
Los opositores continúan en las calles y redoblan la apuesta para seguir con las manifestaciones en todo el país; ya hay 125 muertos


EL CAIRO.- Las protestas que pusieron a Egipto al borde del abismo y que hacen tambalear al presidente Hosni Mubarak parecen estar lejos de su fin. Y por ello, los principales grupos opositores convocaron a un paro general para hoy y a una masiva manifestación para mañana, en la que se prevé que nuevamente decenas de miles de personas salgan a la calle para exigir la renuncia del gobierno.

Los organizadores de las masivas protestas que reclaman la renuncia del presidente egipcio convocaron a una huelga indefinida y a una "marcha de un millón de personas". "Se decidió durante la noche que habría mañana una marcha de un millón de personas. También hemos decidido convocar una huelga general indefinida", dijo Eid Mohammad, uno de los organizadores de las protestas.

Estas convocatorias se llevan a cabo pese a los esfuerzos de Mubarak para recuperar la iniciativa ante la ola de descontento social que paraliza al país desde hace una semana, con enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad que hasta el momento dejaron al menos 125 muertos y miles de heridos.

El mandatario, de 82 años y en el poder desde 1981, pidió en un discurso televisado a su nuevo primer ministro, Ahmed Shafiq, que promueva la democracia mediante el diálogo con la oposición y recupere la confianza en la economía del país.

Mientras tanto, las fuerzas opositoras, reunidas en una Coalición Nacional por el Cambio que incluye desde sectores laicos hasta los Hermanos Musulmanes, pidieron ayer al premio Nobel de la Paz Mohamed el-Baradei, quien se ofreció a liderar un gobierno de transición, que entable negociaciones con el régimen.

El-Baradei es conocido en el mundo por su papel como jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuando advirtió que Irak no tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión de 2003. Rodeado por la multitud, el Nobel de la Paz, que para muchos podría convertirse en la cabeza de una revuelta hasta ahora sin líderes, llamó al régimen de Mubarak a dar un paso al costado.

"Mubarak tiene que irse. Empieza una nueva era. Nos robaron la libertad durante 30 años y lo que empezó ahora no puede volver atrás", clamó durante una reunión en la plaza Tahrir, corazón de la rebelión que se extendió al resto del país, en el centro de El Cairo.

Ese mitin se llevó a cabo después del inicio del toque de queda que regía desde las 16, hora local, y que desde hoy empezará una hora antes, aunque hasta el momento fue ignorado con insolencia por los miles de manifestantes que cada noche siguen en la calle.

El caos y la anarquía se extendieron en El Cairo, Alejandría y otras ciudades del país, mientras la situación del presidente Hosni Mubarak es cada día más incierta. En otra muestra del descontrol, las cárceles quedaron vacías, los guardias desaparecieron de las prisiones de El Cairo y Alejandría, y los prisioneros murieron o escaparon.

El ejército, una de las instituciones más respetadas del país, ha empezado a ponerse al mando de la situación: redobló su presencia en toda la ciudad, estableció checkpoints para buscar a los prisioneros que se habían fugado e impuso provisionalmente el orden de manera pacífica.Agencias EFE, AP y AFP