lunes, 31 de enero de 2011

URGENTE EGIPTO: MIENTRAS OBAMA SUELTA LA MANO A DICTADOR MUBARAK, EL EJÉRCITO EGIPCIO APOYA REIVINDICACIONES DEL PUEBLO REBELADO

CLARÍN (ARGENTINA)

Mientras crece la tensión en Egipto, el Ejército salió a apoyar las protestas

31/01/11 - 16:30

En un comunicado, la fuerza dijo que son “legítimas” las reivindicaciones. Continúan siendo masivas las protestas en reclamo de la salida de Mubarak. EE.UU. pidió calma a la población.

Tras siete días de conflicto en Egipto, el ejército de ese país salió a apoyar hoy las reivindicaciones que el pueblo lleva adelante, tras considerarlas “legítimas”. En un comunicado citado por la agencia oficial Mena y la televisión estatal, el Ejército añadió que no recurrirá a la fuerza contra los manifestantes.

La libertad de expresión de forma pacífica está garantizada para todos”, afirmó el portavoz del ejército. La declaración de la fuerza tiene lugar en la víspera de “la marcha de un millón” de personas prevista para mañana en El Cairo y en Alejandría, para reclamar la caída del presidente Hosni Mubarak.

En tanto, desde la Casa Blanca de EE.UU., pidieron “calma con urgencia”, antes de la masiva protesta prevista para el martes. Además, se mostraron complacidos por la “moderación” exhibida en las últimas horas por las fuerzas de seguridad de ese país frente a los manifestantes.

En lo que significó un desesperado intento por frenar el incendio del país africano, el gobierno egipcio anunció hoy, a través de la televisión estatal, la formación de un nuevo gabinete, pero nada parece detener la ira de los manifestantes, que por sétimo día consecutivo salieron a las calles a exigir la renuncia del presidente Hosni Mubarak, quien está en el poder desde hace casi 30 años y se resiste a irse.

La principal novedad de este nuevo gabinete decretado por Mubarak es el reemplazo del ministro del Interior Habib el Adli, cuya salida reclamaban los manifestantes que desde hace una semana tienen en vilo al país. El nuevo ministro es un general, Mahmud Wagdi. El resto del gobierno presenta pocos cambios. El ministro de Relaciones Exteriores Ahmed Abul Gheit se mantiene en el cargo, igual que el de Defensa, el general Mohamed Husein Tantui. El ministro de Cultura, Faruk Hosni, candidato a la dirección de la UNESCO en 2009, derrotado después de haber declarado que "quemaría" los libros israelíes que encontrase en Egipto, es reemplazado por un profesor universitario y crítico literario, Gaber Asfur.

Las marchas de hoy se desarrollaban en El Cairo, Alejandría, Suez y Puerto Said. En tanto, los organizadores de las masivas protestas convocaron a una huelga indefinida y a una "marcha de un millón de personas" para mañana.

Incentivadas por las revueltas que protagonizó el puebl de Túnez, las protestas de los egipcios se desataron hace una semana y ya tienen un saldo trágico de al menos 150 muertos por los enfrentamientos con la policía, según estimaciones médicas y de la cadena Al Jazeera. La población no está dispuesta a dejar pasar este momento histórico y desafía el toque de queda y la represión con masivas manifestaciones que obligaron a la policía a replegarse, lo que ocasionó un estado de anarquía, saqueos y vandalismo en la capital de la república árabe.

Más temprano, Mubarak había ordenado al nuevo primer ministro, Ahmad Chafic, que ponga en marcha un proceso de amplias reformas. Una declaración difundida en su nombre por los medios estatales aseguró que en el futuro habrá “más espacio para que los partidos participen en la vida política del país, a fin de crear una sociedad libre y democrática tal como desean todas las personas”. Asimismo, dio a conocer que había instruido al primer ministro dedicar esfuerzos especiales a la lucha contra el desempleo y la corrupción y a la elaboración de una nueva política económica. Anoche, en un mensaje difundido por la televisión, dijo que le había encargado a su nuevo primer ministro que promoviera la democracia mediante el diálogo con la oposición.

La oposición, identificada con el Premio Nobel de la Paz Mohammed El Baradei –quien encabezó una de las protestas–, ejerció presión para que el presidente abandone el país como única manera de “salvar la Nación”. En ese marco, Estados Unidos comenzó a soltar la mano a su aliado en la región y salió a pedirle a Mubarak que inicie negociaciones con los partidos opositores para lograr “una transición ordenada del poder”.