domingo, 6 de febrero de 2011

EGIPTO: LENTO PERO INEXORABLE SE DERRUMBA EL FARAÓN MUBARAK

LA NACION (ARGENTINA)

Mubarak, cada vez más aislado y débil

La cúpula del oficialismo dimitió en bloque; el vicepresidente y el "consejo de sabios" buscan una salida "honorable" del mandatario

Domingo 06 de febrero de 2011 |

Mubarak, cada vez más aislado y débil
El ejército permanece en la plaza Tahir sin intervenir en la protesta. Foto AP

Elisabetta Piqué
Enviada especial

EL CAIRO.- La pirámide del faraón lentamente se va desmoronando. En una nueva señal de que las cartas están echadas y que es sólo cuestión de tiempo y forma la salida de escena del presidente egipcio, Hosni Mubarak, ayer renunció en bloque la cúpula del gobernante Partido Nacional Democrático (PND) de Egipto, pilar político del régimen.

La masiva dimisión es resultado de las manifestaciones contra el régimen en la cada vez más simbólica -y mítica- plaza Tahrir, que hoy entrarán en su decimotercer día y que hundieron al país en el caos y la parálisis económica.

Tras las renuncias, el PDN anunció el nombramiento del senador Hosam Badrawi, una figura considerada aquí reformista, como nuevo secretario general y jefe del comité político. Hasta ayer esa comisión estaba liderada por Gamal Mubarak, hijo del autócrata presidente de Egipto, de 82 años y en el poder desde hace tres décadas, que cada día parece más como un "caso terminal".

Badrawi, una figura considerada "limpia" en un partido totalmente desacreditado por sucesivos fraudes electorales y la corrupción, reemplazó como secretario general a Safuat al-Sharif, uno de los políticos más próximos a Mubarak.

La movida, alentada por el ejército, que ha tomado las riendas de una situación cada vez más compleja, no satisfizo a los miles de egipcios que siguen ocupando la plaza Tahrir.

"No nos interesan estas renuncias o nuevos nombramientos, ni otras concesiones: lo que queremos es que Mubarak renuncie. Y no nos iremos de aquí hasta que esto suceda", dijo a La Nacion Mosab, un estudiante de medicina que en los últimos días curó a heridos y participó de las protestas.

Más allá de que sigua la pulseada, la pirámide del "faraón" Mubarak se va gradualmente desmoronando. En la última semana, el debilitado presidente anunció que ya no se presentará en las elecciones de septiembre, y nombró a un vicepresidente y un primer ministro -los dos militares-, que se están moviendo para poner en marcha la transición, tal como exige la comunidad internacional.

Para destrabar una situación de estancamiento, detrás de bambalinas también actúa un "comité de sabios", formado por personalidades, juristas e intelectuales, que trabaja para llegar a la solución del problema: encontrar una salida "honorable" para Mubarak -que nadie sabe dónde ubicar-, respetando el marco legal.

Una versión de The New York Times sugirió ayer que Mubarak, enfermo de cáncer, podría salir de escena con un viaje a Alemania, para hacerse chequeos y tratamientos, o a su residencia de Sharm-el-Sheik, sobre el mar Rojo. La clave es que abandone el Palacio Presidencial de Heliópolis, todo un símbolo.

Uno de los planes presentados por el "comité de sabios" prevé que sea Omar Suleiman, el nuevo vicepresidente, y una figura respetada por la opinión pública -y por Estados Unidos e Israel-, quien asuma poderes presidenciales por un período transitorio, hasta las elecciones (ver página 6).

Pero algunas figuras de la oposición no están de acuerdo porque esto significaría que las próximas elecciones tendrían lugar bajo las mismas condiciones que en años anteriores, consideradas injustas. Quieren que antes se forme un nuevo Parlamento para cambiar la Constitución y preparar el terreno a elecciones presidenciales realmente democráticas.

Más allá de estos movimientos, parece claro que el gobierno espera que hoy -que aquí es como un lunes-, el país comience a recuperar cierta normalidad, aunque la plaza Tahrir siga tomada. En este sentido, después de 12 días de protestas que bloquearon el funcionamiento de esta metrópolis de 20 millones de habitantes, silenciosa y paralizada como nunca, hoy volverán a abrir los bancos -no la Bolsa de Comercio-. Y será crucial ver qué pasará con los demás servicios, el transporte, los mercados, las tiendas, oficinas y demás negocios.

"Debemos ser optimistas. Las instituciones del Estado recuperan la normalidad y la situación ahora es mejor", aseguró el nuevo primer ministro, Ahmed Shafiq, al destacar también que siguen adelante las conversaciones con los partidos de la oposición para salir del estancamiento.

Por cansancio

Por decimotercer día, luego de que la plaza Tahrir volvió a llenarse anteayer masivamente para el denominado "Día de la Partida", en tanto, miles de egipcios con banderas desafiaron el frío y la llovizna para alcanzar de nuevo el símbolo de la revuelta.

Pese a que la lucha contra el régimen es cada vez más extenuante, miles de personas de todas las edades seguían llegando a la plaza.

El lugar lucía más organizado, con médicos, víveres, mantas y hasta armas listas para eventuales agresiones -como botellas molotov y piedras- y con mayor presencia de miembros de la Hermandad Musulmana, el principal grupo de oposición, islámico, que es la gran pesadilla de Occidente.

"Es mentira que seamos terroristas o que queramos una teocracia; somos gente normal que está cansada de dictadura y quiere democracia", dijo a La Nacion Mohammed, un joven miembro de este grupo islámico.

En tanto el ejército parece tener la postura de dejar que los activistas sigan su protesta a ultranza, hasta ganarles por cansancio.

Algo que será posible solamente si, pese a que la plaza Tahrir sigue tomada, vuelve un atisbo de normalidad a Egipto, que para muchos ya no puede permitirse perder 300 millones de dólares diarios, el precio económico de está revolución.

La revelión: día 12

  • Rumbo al fin. Con la renuncia en bloque de la cúpula de su partido, el presidente Hosni Mubarak quedó aún más aislado.
  • Riesgo extremista. EE.UU. dio su apoyo al vicepresidente Omar Suleiman para que encabece la transición política, ante el riesgo de que la protesta sea cooptada por los islamistas.