viernes, 8 de abril de 2011

ECUADOR Y EEUU A PUNTO DE ROMPER RELACIONES, POR MUTUA EXPULSIÓN DE EMBAJADORES

CLARÍN (ARGENTINA)

Represalia de EE.UU. contra Ecuador: expulsa al embajador

08/04/11
El presidente Rafael Correa sufrió en carne propia la “reciprocidad” de la diplomacia de Washington. Ayer, el gobierno de EE.UU. declaró persona no grata al embajador ecuatoriano, Luis Gallegos, y le ordenó abandonar el territorio lo antes posible. La medida fue en represalia por la expulsión de su representante en Quito , Heather Hodges, quien se vio involucrada en un escándalo por la filtración de un cable de WikiLeaks.
El subsecretario de Estado para el hemisferio occidental, Arturo Valenzuela, fue el encargado de citar a Gallegos para comunicarle la decisión. A la par de esta medida, Washington también canceló las conversaciones bilaterales de alto nivel previstas para junio, una cita clave en el intercambio comercial entre ambos países.
“Estados Unidos está interesado en una relación positiva con Ecuador, pero la decisión injustificada y lamentable de declarar persona no grata a la embajadora Hodges tendrá que tomarse en cuenta de ahora en adelante”, destacó el vocero del Departamento de Estado, Charles Luoma-Overstreet.
El conflicto comenzó con la reciente revelación, por parte de WikiLeaks, de un cable diplomático firmado por Hodges en julio de 2009. Allí, la diplomática contaba a sus superiores que Correa había nombrado al general Jaime Hurtado como jefe de la Policía ecuatoriana sabiendo que era corrupto, con el propósito de poder manipularlo . También contaba, en forma confidencial, que la “corrupción entre los oficiales de la policía nacional ecuatoriana está esparcida y es bien conocida”. Indignado, el presidente ecuatoriano le pidió a su canciller que declare públicamente “persona no grata” a Hodges y la inste a abandonar el país, cosa que hizo el lunes pasado.
Según la prensa ecuatoriana, la Fiscalía General del Estado ya abrió una investigación para determinar los supuestos “actos de corrupción” de Hurtado.
El anuncio de la expulsión de Gallegos fue tomada con calma en Quito, donde el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, trató de bajarle el tono a la disputa. Dijo que se trató de “una acción absolutamente explicable”. “Nosotros conocíamos la posibilidad de esta reacción, diplomáticamente es lo que se acostumbra a hacer”, aseguró. Y agregó: “ Esperamos que en unas semanas podamos retomar el diálogo con EE.UU. y pasar este momento ”.