viernes, 8 de abril de 2011

URGENTE PERÚ: OLLANTA HUMALA YA RONDA EL 30% DE INTENCIÓN DE VOTO PARA PRESIDENTE Y SIGUE SUBIENDO

LA NACIÓN (ARGENTINA)

Entre la apatía y el pasado, asoma Humala como favorito en Perú

Lidera las encuestas sobre Toledo y Keiko Fujimori en un reñido final

Viernes 08 de abril de 2011 | Publicado en edición impresa
Entre la apatía y el pasado, asoma Humala como favorito en Perú
El favorito para el primer turno, Ollanta Humala, saluda a sus seguidores durante un acto en la ciudad sureña de Arequipa. Foto Reuters
 
Adriana M. Riva
Enviada especial
LIMA.- En el elegante barrio de Miraflores, el restaurante Pescados Capitales ofrece un nuevo plato: "Ollantus, el destructor". Es un cebiche (con "b", como lo escriben acá) de lenguado y salmón en salsa huacatay, que en el menú figura junto con la siguiente leyenda: "Digno combatiente de dos caras. Se muestra blanco como el lenguado, pero dicen que es rojo como el salmón. No lo subestimen".
Cuando faltan apenas dos días para las elecciones presidenciales en Perú, el candidato nacionalista Ollanta Humala avanza en todos los frentes. Incluso en el gastronómico. El mismo candidato antisistema que en las elecciones de 2006 perdió en segunda vuelta por escaso margen frente a Alan García lidera las encuestas, con una intención de voto que ronda el 30 por ciento.
Pero Humala no es la única alusión al pasado, en una campaña apática, poco entusiasta y carente de propuestas, que terminará de definirse en segunda vuelta (ya que ninguno de los candidatos obtendría más del 50% de los votos). Los afiches que hoy empapelan Lima muestran caras conocidas. Bien vistosas, y de color naranja, las gigantografías de una apacible y sonriente Keiko Fujimori, hija del ex presidente más controvertido de los últimos años de Perú, están por todos lados.
También las imágenes del ex presidente Alejandro Toledo; su ex ministro de Economía estrella Pedro Pablo Kuczynski, y el ex alcalde de Lima Luis Castañeda aportan lo suyo a la contaminación visual. Los cuatro proponen profundizar el modelo económico actual, lo que hace que las diferencias sean mínimas. Ninguno de los candidatos despierta pasiones y contra todos hay reparos.
"Dicen que ganan Humala y Keiko. Pero yo voy a votar por PPK [como le dicen acá a Kuczynski]. En la primera vuelta voto por convicción. Y en la segunda, por el mal menor", dice a La Nacion Yasmina Guerriero, un ama de casa de 32 años, mientras viaja en el Metropolitano, el flamante sistema de autobuses de tránsito rápido que atraviesa la ciudad de Norte a Sur, similar al que construye el gobierno porteño en la avenida Juan B. Justo.
Tal como ocurrió en 2006, el único candidato que parece tener asegurado un billete al ballottage es Humala. O mejor dicho el "nuevo Humala".
Consciente de que las elecciones pasada no las perdió por la acción de sus rivales sino de sus amigos, cuando la intromisión de Hugo Chávez le terminó por regalar el triunfo a Alan García, el ex militar decidió cambiar de imagen y de discurso. Reemplazó su chomba roja por una camisa y corbata, se desvinculó de Chávez, se acercó al brasileño Luiz Inacio Lula da Silva y moderó su discurso.
"Humala es un buen alumno. Aprendió que para ser un candidato viable no puede mostrarse como un radical. Y con un tono más de centro, logró atraer a los sectores olvidados de la población, que no sintieron los beneficios del crecimiento económico de los últimos años", resumió a La Nacion Fabián Novak, profesor de la Universidad Católica del Perú.
Con el fin de no asustar a inversores y sectores pudientes, Humala promete mantener el modelo económico liberal que le ha permitido a la economía peruana crecer a un promedio anual del 5% en la última década, pero con un matiz más distributivo y una ampliación del control del Estado. En el plano político, su principal -y más controvertida- propuesta es reformar la Constitución de 1993, la misma que dictó el "Chino" después del golpe de Estado de 1992 y que hoy defiende su rival más próxima, Keiko Fujimori.
Desde que comenzó la contienda electoral, a principios de año, la "China", que reivindica de viva voz el gobierno de su padre (condenado a 25 años de prisión por violación de los derechos humanos), está estancada. Su intención de voto ronda el 20%, lo que equivale al núcleo duro del fujimorismo, que se jacta de la exitosa lucha del ex presidente contra el terrorismo y contra la hiperinflación. El problema de Keiko parece ser cómo superar ese nivel de respaldo, que hace a la vez de piso y techo electoral.
Pero se trata de un problema para otra vuelta, la segunda, ya que dada la atomización de la elección en esta primera ronda ese núcleo duro le alcanza para ubicarse en todos los sondeos detrás de Humala.
El que todavía no pierde las esperanzas de volver es Toledo. Ayer hizo un nuevo llamado a sus adversarios políticos a unir fuerzas y buscar una estrategia para impedir que Humala gane las elecciones.
"Cuando la democracia está en riesgo ya las diferencias partidarias se eliminan: hay que salir a defender la democracia", advirtió Toledo, que lideró en 2000 un movimiento pacífico que luchó contra la segunda reelección de Fujimori.
EncuestasSegún la última encuesta de Ipsos Apoyo, Humala obtendría un 28,1% de los votos; Fujimori, 21,4%; Kuczynski, 18,4%, y Toledo, 18,2%, mientras que la encuesta de CPI ubica a Humala en primer lugar (29%), seguido por Fujimori (21%), Kuczynski (19%) y Toledo (15%). La histórica volatilidad del electorado peruano, sin embargo, no permite descartar nada. Los indecisos rondan el 10% y podrían tener un papel decisivo pasado mañana.
Con este escenario, todos los candidatos cerraron ayer sus campañas en Lima salvo Humala, que lo hizo en su bastión de Arequipa, la ciudad natal de Mario Vargas Llosa, que opinó que elegir entre Keiko y Humala sería como hacerlo entre "el cáncer y el sida". Algo que en la segunda vuelta parece cada vez más probable.