martes, 31 de enero de 2012

BOLIVIA: TIPNIS, MARCHA Y MARCHANTA

por Flavio Dalostto

En Octubre hubo una marcha indígena en Bolivia, organizada por los indios de CIDOB para defender un Parque Nacional TIPNIS (departamento de Beni) y que no cruce por allí una carretera. La marcha, logró arrancarle al presidente Evo (que si quiere la ruta) una Ley que conformó a los marchistas.
El presidente quedó como se dice aquí -con la sangre en el ojo- o también "le torcieron el brazo". Entonces, ahora, el gobierno alentó otra marcha (o contramarcha) pidiendo al gobierno que Sí pase la carretera por el TIPNIS.

¡Qué diferencia entre la marcha de la CIDOB y ésta marcha del CONISUR!
La primera fue una marcha auténticamente indígena, la segunda de algunos indígenas con transportistas, cocaleros y políticos del MAS.

La primera espontánea y creciente, que logró ganarse el apoyo de los paceños, la simpatía de casi toda Bolivia y buena parte de la opinión mundial. La segunda artificiosa y agónica, que pasó sin pena ni gloria, recibiendo la curiosidad de La Paz, la indiferencia de los bolivianos, e ignorada por el Mundo.

La primera, recibiendo víveres, bebidas, medicamentos de parte de la población común. La segunda, teniendo que recurrir a los "ponchos rojos" para que les den gaseosas, rogando un político del MAS que no los reciban a "tomatazos" y acusada por CONAMAQ de estar subsidiada por el gobierno.

La primera llena de mística por la defensa del TIPNIS, con una lluvia de calumnias gubernamentales sobre sus espaldas, con una energía casi religiosa que les hacía olvidar los pies despellejados. La segunda a regañadientes, con aliento gubernamental pero sin aliento popular, que se quejaba continuamente de sus pies cansados.

La primera con 1.500 indígenas, fue creciendo desde sus inicios, con sumas espontáneas. La segunda nació restando, agónica; porque de los 4.500 que decía tener la marcha, solo se contaron 827 personas llegando a La Paz. Ah, sí, a último momento quisieron acercarse algunos en Buses, como si hubiesen estado desde un principio en la marcha (léase la Fábula de como las "tortugas" le ganaron la carrera a la liebre, engañándola).

La primera fue una marcha pacífica, bloqueada por la policía "para evitar enfrentamientos", apaleada salvajemente por esa misma policía que debía "cuidarlos", sin importarles si había mujeres y niños. Hasta hoy no hay responsables de ese hecho, absolutamente impune. Evo se vio forzado a recibirla, y debió almorzar con los mismos que él calificó de traidores y vendidos a Estados Unidos. La segunda, sin bloqueos que la trabaran en su recorrido, entró hoy a palos a la Plaza Murillo, rompiéndoles el rostro a tres periodistas (uno de ellos mujer) y hay 20 polícias heridos. A ésta, Evo la recibió naturalmente.

El juego del gobierno está claro. Inventaron el CONISUR, otra organización "indígena", para oponerla a la CIDOB, y tratar de hacer creer a la opinión pública que el problema es entre dos bandos indígenas, y no entre una organización indígena y el gobierno. Así, el gobierno quiere aparecer que está "por encima" de esos litigios "internos". No se quien le da estas patéticas ideas a Evo, pero evidentemente lo siguen aconsejando mal y por supuesto la jugarreta saldrá peor. Es que la gente, a la que Evo le enseñó a crear la "Conciencia del Pueblo",así lo hizo; y ni siquiera Evo podrá quitarles eso a los bolivianos. El Pueblo Boliviano resultó un excelente alumno y está superando al Maestro. A los bolivianos, el único Pueblo de la Tierra que obligó a quebrar a Mac Donald, ni siquiera el gobierno de Evo le obligará a tragar sapos.

A Bolivia le falta mucho para desarrollar una verdadera Conciencia Nacional; porque los conflictos entre Tarija y Chuquisaca por un campo de petróleo, o entre Potosí y Oruro por una mina, se parecen a guerras entre países diferentes, un olor a Yugoslavia, con latente amenaza de terminar en el peor de los finales. Y en estos casos, lo peor que puede hacer un gobierno popular que tiene todo para llevar el país hacia un desarrollo pacífico, próspero y feliz, es seguir fomentando grietas entre los indios y entre los pobres. No es una selección nacional de fútbol lo que une a una Nación, sino la capacidad de verse unos a otros como hermanos y resolver sus diferencias en Paz.

Pero, como ya he dicho antes, el Virus de Altura, la infección del Falso Orgullo anida en el gobierno de Evo, la Vanidad es uno de sus ministros y pone en peligro la Unión Nacional simplemente por que ha tenido que ceder ante un reclamo popular o para quedar bien con una empresa brasileña.

¿Cómo confiar en un presidente que afirma algo, promete algo, lo transforma en Ley; y a los días alienta a sus seguidores a derogar lo que él mismo decretó? La honra de un hombre es cuando Él y su Palabra son una sola cosa. La credibilidad es el mejor capital de un gobernante.

Ojalá Evo recuerde que Humildad no es sinónimo de Debilidad, y que Dignidad no es igual a Ganancia. "Somos un Pueblo Pobre pero Digno", dijo alguna vez.

Venceremos porque Ya Vencimos.