domingo, 11 de marzo de 2012

IRÁN NO ESTÁ AISLADO Y DARÁ PELEA.

por Flavio Dalostto

La prensa occidental, la Israelí y la de las dictaduras árabes del Golfo Pérsico han hecho un gigantesco esfuerzo por dar al mundo la imagen de un Irán completamente aislado políticamente, a lo que ha sumado la política de sanciones económicas contra la compra de petróleo iraní, política a la que Estados Unidos obligó a toda Europa e intenta obligar a otros países aliados o neutrales.
Aislamiento político, asfixia económica y amenaza militar constituyen las estrategias de Israel y Estados Unidos para tumbar el régimen de Irán. 
Con el embargo europeo al petróleo de Irán se quiso hacer creer a la opinión pública mundial que el régimen iraní tiene su economía en bancarrota.
Se nos brinda además la idea de un Irán incapaz de defenderse ante un ataque israelí a sus plantas nucleares.
¿Qué hay de cierto en esto?
Irán ha hecho un buen trabajo geopolítico internacional y logró contrarrestar bastante con hechos concretos esa imagen casi indiscutible a mediados del año 2011.

En primer lugar, la primera Alianza de Irán es con la dictadura siria donde se libra una feroz guerra civil con gran represión de ese gobierno árabe.

Irán a principios de marzo  logró formar una Entente Económico-Política con Pakistán (antiguo aliado de EEUU) y con Afganistán (con tropas de la OTAN en su territorio, pero con un odio popular hacia los norteamericanos cada vez más virulento). Irán y Pakistán construirán un oleoducto que pase por los tres países. Los tres presidentes coincidieron en afirmar que los problemas de la región se deben a injerencias extranjeras (léase Estados Unidos e Israel). Pakistán dijo que frente a un ataque contra Irán, se involucraría para defender a su vecino y le negó a Estados Unidos el uso de su territorio. Los Afganos están hartos de los soldados norteamericanos que queman coranes y asesinan civiles como si fueran moscas. El presidente afgano apenas puede contener la ira popular que amenaza con cercar las bases extranjeras y quemarlas con los soldados adentro. A ésto se agrega la nueva alianza entre Estados Unidos y el Talibán socio de Al-Qaeda, demostrando lo que significa la "lealtad" para los norteamericanos.
Así que ya tenemos una segunda  Alianza cuasi militar entre Irán, Afganistán y el atómico Pakistán.

Irák, desués de haber sufrido la dictadura de Hussain y de haber sido masacrado por sus "salvadores" norteamericanos, hizo huir a la Alianza liderada por Estados Unidos de su territorio. El presidente iraní y el vicepresidente iraquí, Judayir al Jaza han afirmado que los enemigos (Estados Unidos e Israel) no quieren el progreso de ambas naciones hermanas y por eso quieren sembrar discordia. Irák no dejará de tener cooperación con Irán. Así que ya tenemos una tercera Alianza Irán-Irák. El sentimiento antinorteamericano y antiisraelí es abrumador en  todos estos países. Estados Unidos perdió su influencia. Perdió a Pakistán, huyó de Irák y está huyendo de Afganistán.
A fines de febrero, el ministro libanés de Defensa, Fayez Ghosn, un cristiano, confirmó una gran cooperación militar entre Irán y Líbano para defenderse de su común enemigo Israel. Hizbolá, la organización política y paramilitar chiíta del Líbano que domina el parlamento de ese país, amenazó con atacar a Israel si éste ataca a Irán.
Una cuarta Alianza Irán-Líbano 

Entonces, tenemos una alianza político-económico-casi militar que va desde el Mar Mediterraneo hasta la frontera con la India: Líbano, Siria, Irák, Irán, Afganistán y Pakistán. No es poca cosa, ya que incluye a Pakistán y sus bombas atómicas.

Al norte de Irán, la república de Tajikistán. Los tajicos que son la mayoría de esa república, son también el 24% de la población iraní. No son una minoría discriminada ni mucho menos. Es más, el líder religioso de mayor poder en Irán, Alí Jamenei no es persa, sino tajiko.
Existe, por lo menos una gran amistad étnica entre Irán y Tajikistán. Tajikistán afirmó que quiere comprar el petróleo iraní.

A fines de febrero, el presidente de Kirguizistán, donde existe una base usada por Estados Unidos para llevar víveres a sus tropas en Afganistán, le ha advertido a los Estados Unidos que no puede usar su base para atacar a Irán. Los kirguizes quieren que los norteamericanos se vayan de su país, el contrato por la base vence en 2014.

Japón, aliado de Estados Unidos le acaba de confirmar a Irán que no dejará de comprar su petróleo pese a las sanciones dispuestas por Estados Unidos. Turquía ya había afirmado lo mismo.

Tajikistán y Turquía (miembro de la OTAN), junto a Irán, acaban de afirmar que no permitirán a nadie, utilizar sus territorios para atacar a cualquiera ellos.
Casi una Alianza Militar Defensiva!

Turquía, Siria, Irák e Irán comparten el tema del independentismo Kurdo. Una guerra entre éstos países favorecería el separatismo de esa etnia de ¡30 millones de personas!

Irán y la India acaban de establecer la Rupia como moneda de pago al petróleo Iraní. India quiere el oleoducto que le vendrá a través de Pakistán, para fortelecerse frente a China su otro rival histórico. Por otra parte, India es el tercer país musulmán del mundo con 170 millones de seguidores de Mahoma. Tomar parte contra Irán sería arriesgarse a volar en pedazos internamente.

China y Rusia, no ayudarán ni a Israel ni a Estados Unidos ni a la OTAN. Si no ayudasen a Irán, al menos serán neutrales. China afirmó que seguirá comprando el petróleo iraní. Saben que avance norteamericano debe tener un límite. Ese límite se llama Irán.

A éstos "amigos" de Irán, se le suman otros pequeños y medianos países como Bielorrusia en Europa, Argelia y Zimbawe en África, Corea del Norte en Asia, Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua en América Latina. Su apoyo, en gran medida es simbólico pero no despreciable.

Estados Unidos ya perdió a sus aliados Tunez, Egipto y Yemén, cuyos pueblos lo detestan, tanto como al Estado de Israel. Las petromonarquías del Golfo y eventualmente la tiranía saudita podrían correr por el mismo camino, si la primavera árabe logra abrir sus capullos en esos desiertos.


Europa, arrastrada por Estados Unidos a un enfrentamiento suicida contra Irán, se desmorona presa de una crisis económica que amenaza con desaparecer varios países. El primero, Grecia que ya no existe más, sino que es una colonia de Europa. Lo que quedaba de Grecia ya perdió su independencia y gime bajo un ajuste feroz, donde los más pobres pagarán la fiesta de los más ricos. Por ese camino va Portugal y también España con sus 6 millones de desocupados. ¡Y en estas condiciones!, Europa se arriesgó, por presión norteamericana (que a su vez es presionado por Israel) a entablar un embargo contra Irán. Irán se adelantó y los embargó a ellos, a Francia, a Inglaterra y a la ex-Grecia.


Con respecto al tema militar, seguramente las fuerzas armadas de Israel y de las bases norteamericanas deben muy ser superiores a las iraníes; pero éstos han desarrollado tecnología asimétrica de guerra. Es decir, no se preocuparon por igualar la cantidad ni el tamaño de las fuerzas de sus enemigos, sino en como neutralizarlas o esquivarlas. Como la guerra entre el Gato y el Ratón. El ratón no tiene la fuerza del gato, pero puede atraerlo a una trampa mortal.



De todo este zafarrancho que pone en peligro la estabilidad de nuestro Planeta, es principalmente responsable la política del Estado de Israel, con su atropello de décadas a los derechos del Pueblo Palestino; y la complicidad de los Estados Unidos cuyo presidente premiado vilmente como "Nobel de la Paz" nos traccionan a una Tercera Guerra Mundial, de consecuencias inimaginables. Obama sabe que un ataque contra Irán no saldrá bien; pero las elecciones presidenciales son más importantes que la Paz. Es evidente, que no pueden desatar la guerra sin una opinión pública mundial favorable a esas acciones. Nuestro deber, es evitar ese desastre; y una de las tareas es arrojar luz sobre las mentiras de quienes ven en la guerra el negocio presente de unos pocos, pero se niegan a ver la ruina futura de todos nosotros.


Ayer, el ministro de asuntos exteriores sueco, Carl Bildt denunció a Israel por sabotear las negociaciones de paz con Irán. ¿Qué más se puede agregar?


Un ataque contra Irán desde Israel, con o sin ayuda norteamericana; podrá dañar a Irán, pero no lo someterá. La respuesta militar, no importa que intensidad tenga, desde Irán y tal vez Pakistán, y el terremoto económico que la seguiría, se volverá un boomerang fatal para Estados Unidos, Israel y Europa. Europa proseguría su derrube, Israel iniciaría su licuación como estado y Estados Unidos podría afrontar revueltas populares en varios de sus estados.