sábado, 23 de junio de 2012



EL GOLPE A LUGO EN PARAGUAY Y UNA SOSPECHOSA SINCRONICIDAD EN BOLIVIA Y ARGENTINA        por Flavio Dalostto                                                                                                      El jueves 14 de enero de 2010, en el artículo "NUEVA MODALIDAD DEL IMPERIO: EL MULTIGOLPE PARLAMENTARIO EN ARGENTINA, PARAGUAY, NICARAGUA Y GUATEMALA", iniciaba escribiendo "...nunca creí en las casualidades, y hoy menos. Las sincronías en América Latina, nunca han sido producto del azar, y sí de la necesidad. A veces, de la Necesidad de los Pueblos, y a veces de los que los oprimen."

Hace más de 2 años, advertí sobre la sospechosa sincronicidad de episodios políticos en América Latina que apuntaban a desestabilizar los gobiernos que intentaban desarrollar procesos de inclusión social, más profundos o más superficiales. Primero fue en el 2008, la ola de "separatismos" de las regiones ricas en algunos de esos países no sumisos a Estados Unidos: Santa Cruz en Bolivia, Zulia en Venezuela, Guayaquil en Ecuador. Todos movimientos destinados a derrocar a Evo, a Chávez y a Correa. Éstos movimientos se frustaron, debido a la firmeza de los mandatarios y en gran parte a la postura de Brasil y Argentina, que actuaron como colchones políticos. Frustada esta estrategia del Imperio, se dio vuelta la página con los separatismos y se inició una nueva modalidad para tumbar a aquellos gobiernos rebeldes o no obsecuentes a los Estados Unidos. En Honduras inició este experimento del Golpe de Estado "Parlamentario". Se basó fundamentalmente en acosar a los poderes ejecutivos desde el poder legislativo, en manos de los partidos conservadores. 

En 2009, se produjo el derrocamiento de Zelaya en Honduras, a manos de un golpe parlamentario-militar, con la anuencia de Obama. Su pecado había sido aumentar los salarios para que los trabajadores pudieran al menos comer aceptablemente, además de impulsar una reforma constitucional. En 2008, se había producido ya un intento de golpe de estado de los patrones del Campo contra el gobierno de Cristina Kirchner, porque aquellos se negaban a pagar un aumento en el impuesto a las exportaciones de la soja. Éste Agropoder que jaqueó al gobierno argentino con más de 100 cortes de ruta en todo el país y provocando desabastecimiento de alimentos básicos, recibió el inesperado apoyo del Vicepresidente Cobos (y presidente del Senado). Del mismo modo, apenas asumir Lugo en Paraguay, en 2008, se produjo la ruptura con su vicepresidente Franco (el Cobos paraguayo) que abiertamente se transformó en un conspirador para derrocar al presidente, lo que acaba de consumar ayer con ayuda de un parlamento que responde a los terratenientes. El vicepresidente de Nicaragua, de origen "Contra", Jaime Morales, integró en 2006 la fórmula ganadora en Nicaragua junto a Daniel Ortega. En el tiempo del Golpe contra Zelaya, pretendía que Nicaragua reconociera al presidente golpista Porfirio Lobo. En Guatemala, el presidente Colom, que impulsó tibias medidas de inclusión social fue saboteado todo su período por el parlamento conservador. 
Ahora, en esta mitad del año 2012 es muy extraña la sincronicidad de tres acontecimientos casi contemporáneos: El Paro de transportes del miércoles próximo pasado y movilización del miércoles próximo venidero de "todos los descontentos" contra el gobierno de Cristina Kirchner, encabezado por el líder sindical de la CGT, Hugo Moyano, un ex aliado de la presidenta. Los sectores de la derecha política, de ciertas izquierdas sin representatividad, de la oposición desarticulada y del Agropoder se suman a esta convocatoria antipresidencial. Pero, entre el primer miércoles y el segundo miércoles, se produce el Golpe de Estado Parlamentario contra Lugo; y también en Bolivia, en estos momentos se produce una conspiración policial por aumento salarial, que incendió edificios gubernamentales. Es, al menos llamativo, que los tres movimientos antipresidenciales contra Cristina, Lugo y Evo, se produzcan al mismo tiempo:20 de junio, Paro nacional de transportes y movilización de la CGT para el 27 de junio en Argentina; 22 de junio, asonada policial contra Evo en Bolivia; 22 de junio, derrocamiento de Lugo en Paraguay. No creo, en lo personal que Moyano quiera derrocar a la presidenta Cristina, pero el momento elegido para esa movilización opositora de la CGT es al menos, infeliz, dados los acontecimientos graves en Bolivia y Paraguay. 
Esto, no exime a los presidentes afectados, Cristina, Evo y Lugo de sus torpezas y desaciertos, ni quita la legitimidad de los reclamos por la suba del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias sobre el sueldo de los trabajadores (Argentina), o del reclamo de aumento salarial para la policía boliviana, o el hecho que el gobierno de Lugo no repartió ni una hectárea a los campesinos y que mientras los productores sojeros se enriquecieron más aún, el nivel de pobreza y miseria de Paraguay no cambió nada. Todos esos son reclamos legítimos y los Pueblos tienen todo el derecho a movilizarse y reclamar. Lo que yo digo, es que tengamos cuidado sobre quién sumamos y sobre quien nos usa para el logro de esas reivindicaciones; porque para conseguir nobles objetivos puede ser muy mala idea aliarse con el Diablo.