martes, 1 de enero de 2013

HASTA LUEGO COMANDANTE CHÁVEZ

por Flavio Dalostto (Argentina)

Espero equivocarme, pero tengo toda la impresión que el Comandante Chávez se está despidiendo. No quisiera que fuese así, pero es él quién arroja todas las señales, como quien baja una baraja reveladora, de un golpe, sobre la mesa. Me duele que se esté yendo, pero esto es algo inevitable en la raza humana, y aún más, en la Vida tal cual la conocemos. Está solo (aunque acompañado) en su última batalla. Morir, como nacer y amar es intransferible.
Chávez es, sin duda, uno de los grandes líderes de América Latina, y su estatura de político revolucionario solo es comparable a Fidel. Él es el gran líder de principios del Siglo 21, así como Fidel es el gran líder de fines del Siglo 20.
Se dice que cada quien es generoso con lo que puede. Del mismo modo, que Cuba es un estado generoso en todo lo que a humanitarismo se refiere (sus médicos han tratado gratis a millones de personas en todo el mundo); Chávez es un político generoso en todo a lo que económicamente se refiere (sus políticas petroleras han permitido acceder a muchos estados latinoamericanos a un petróleo de bajo costo, incluso a estados que ideológicamente están en las antípodas de la Venezuela revolucionaria).
La obsesión de Chávez es la Unidad de los Pueblos, no una Unidad de papeles o de documentos que nunca se cumplen. La obsesión de Chávez por la Unidad, es una Unidad en los Hechos concretos, a veces mejor logrados y otras no tanto; pero lo que no se puede negar a Chavez es su sinceridad y su entrega por esos ideales. Chávez es el Padre del ALBA y de Petrocaribe.

Y Cuba, que navegó prácticamente sola durante décadas, continuamente amenazada por el sabotaje y el patoterismo norteamericano, encontró, de la mano de Chavez un viejo y nuevo continente llamado ALBA, donde poder anclar por fin. Ésta política venezolana de soberanía latinoamericana, permitió construir un entramado con países de gobiernos de diferentes ideologías, pero coincidentes en la necesidad de establecer una relación de horizontalidad con Washington y de que sus Pueblos fueran incluidos en estrategias de inclusión social. De esta forma, se tejió una nueva América Latina, que incluyó a Cuba, a Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, el Paraguay de Lugo y la Honduras de Zelaya.

A Chávez, más allá de sus políticas de inclusión social hacia su propio Pueblo, lo recordaremos como el artífice de una Nueva Unidad Latinoamericana, de un Nuevo Tercermundismo. Será recordado como aquel que desafió al Imperio, desempolvó la espada de Bolívar y que nos recordó a todos que somos una sola nación digna, desde México hasta la Tierra del Fuego.

Lo recordaremos por millones de anécdotas, que figurarán en los libros de historia que leerán los niños en las escuelas. Lo recordaremos por su ingenuidad al darle a Obama el libro de Galeano "Las venas abiertas de América Latina", mientras le decía "Quiero ser tu amigo". Lo recordaremos por su sinceridad políticamente incorrecta de afirmar que el planeta Marte tuvo su civilización pero que fue destruida por el capitalismo. Lo recordaremos por esa constitución chiquitita enarbolada hasta el cansancio contra su mano de gigante. Lo recordaremos por ese golpe de estado del que fue víctima por esos que hoy se llaman democráticos, y donde fue restituido por el Pueblo y el Ejército revolucionario. Lo recordaremos por su cristianismo sin iglesia, por su grandilocuencia, por su pasión ilimitada, por su generosidad sin especulaciones, generosidad que se agiganta con su decisión de nombrar a un sucesor con talla de gigante, Nicolás Maduro. Ésto habla de un Chavez estadista de gran responsabilidad hacia su Pueblo y hacia la Historia, con conciencia de su difícil situación

Lo recordaremos, en fin, porque es un hombre que nos impactó a todos. Los que lo queremos lo recordaremos por todo lo que consideramos bueno de él. Sus enemigos, que hoy brindan eufóricos pensando que sin Chávez no hay chavismo, por todo lo que él los ha dañado, sus privilegios recortados y sus negocios frustados. Y por algo, que jamás le perdonarán, que Chavez le ha permitido al Pueblo soterrado de Venezuela levantar su cabeza para decir "Yo existo". El otro día, nomás, antes de las elecciones que lo consagraron nuevamente presidente, un humilde venezolano decía en un reportaje "Yo antes era un fantasma, con Chávez soy alguien".

A esa oligarquía venezolana golpista que se refriega las zarpas en este momento, le aconsejaría que reflexione sobre un Pueblo que teniendo un presidente moribundo (y sabiéndolo moribundo) lo votó con el 55% de los votos, hace solo 3 meses. Aquí en Argentina, a mitad del siglo 20, cuando Evita, la gran transformadora social del peronismo, enfermó gravemente de Cancer, hubo gente que pintaba las paredes con la consigna "¡Viva el Cancer!". Hasta allí llega el odio de los que, por ignorancia o egoísmo, no pueden concebir que los pobres existan y dejen de ser fantasmas.

El presidente Chávez desafía nuevamente a Venezuela, desafía a su propia revolución a respirar sin él, porque él en este momento no puede respirar por si mismo. En un último y maravilloso acto de generosidad, el Presidente le entrega toda la respiración que le quedaba a su Patria y a su Revolución, para que éstas vivan por siempre insufladas por los pulmones gigantescos de su fundador.

Descanse tranquilo, Comandante Chávez.
Aquí hay un Pueblo Digno que vela sus armas y su alma.
No le diré Adiós, sino Hasta Luego !